El coronavirus deja una primavera sin cine en Estados Unidos

Varias de sus ciudades más habitadas de Estados Unidos han tomado precauciones avanzadas para prevenir el contagio del COVID-19.

Personas que llevan máscaras protectoras pasan un póster de la nueva película de James Bond.
Personas que llevan máscaras protectoras pasan un póster de la nueva película de James Bond.

Los Ángeles.

Con los cines cerrados y sin triunfos en taquilla. Así ha pasado el coronavirus por la gran pantalla, que esta primavera esperaba a potenciales exitazos como las nuevas entregas de James Bond o "Fast & Furious" pero que al final ha suspendido estos y otros grandes estrenos por la pandemia.

Las grandes cadenas de cines de EE.UU., el mercado más importante para la industria cinematográfica, anunciaron esta semana de forma simultánea que cerrarán las salas de todo el país por un tiempo indefinido, después de que la Casa Blanca recomendara evitar las reuniones de más de 10 personas.

La decisión adoptada por gigantes de la proyección como AMC o Regal y continuada por otras compañías -Alamo, Cinemark, Cineplex, Landmark- se tomó después de aplicar medidas, como la separación entre asientos y reducciones de aforo, que se demostraron ineficaces una vez que el gobierno de EE.UU. ampliara las indicaciones de aislamiento social para evitar contagios por COVID-19.



A pesar de que EE.UU. no ha impuesto una cuarentena del estilo de países como Francia, España e Italia, varias de sus ciudades más habitadas han tomado precauciones más avanzadas.

Bajo la alarma por el coronavirus y con las salas de cine cerradas en gran parte de los países claves para el mercado internacional, este pasado fin de semana la industria del entretenimiento registró una caída del 60 % en su recaudación en taquilla, la mayor desde que se tienen registros.

Con ese desplome, del 60,2 % respecto a la semana anterior, los cines de EE.UU. recaudaron 50 millones de dólares, la suma más baja desde 1994, sin contar la inflación y sin conocer con exactitud los datos del resto del mercado internacional, puesto que más de 50 países ya habían restringido la asistencia a las proyecciones.



La Organización Mundial de la Salud (OMS) lucha a contrarreloj y simultáneamente desde varios frentes contra el coronavirus, mientras intenta convencer a todos países, incluso los que tienen muy pocos o ningún caso, de que deben prepararse para enfrentarse a este enemigo invisible.

El coronavirus ha causado hasta ahora en el mundo más de 207.000 casos confirmados y más de 8.600 muertes.

La Prensa