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México deportó a más de 57 mil hondureños a Guatemala

Las deportaciones de centroamericanos desde México a Guatemala registran fuerte aumento.

México desplegó a la Guardia Nacional en sus fronteras para evitar el paso de migrantes centroamericanos hacia EEUU./AFP.
México desplegó a la Guardia Nacional en sus fronteras para evitar el paso de migrantes centroamericanos hacia EEUU./AFP.

Ciudad de Guatemala.

Autoridades migratorias de México deportaron a 102,314 centroamericanos a Guatemala en lo que va de 2019, 63% más que en el mismo periodo del año pasado, informó este miércoles el gobierno guatemalteco.

El aumento ocurre en medio de la presión de Estados Unidos para frenar la migración irregular, tras la salida el año pasado de caravanas de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños que huyen de la pobreza y violencia en sus países.

México expulsó vía terrestre a Guatemala a 54,037 hondureños, 34,430 guatemaltecos, 12,317 salvadoreños y 1,530 nicaragüenses, dijo a periodistas Alejandra Mena, portavoz del Instituto Guatemalteco de Migración.

Entre enero y agosto de 2018, las autoridades mexicanas deportaron a 62,746 migrantes de esos cuatro países centroamericanos, indicó Mena.

El gobierno mexicano reforzó la seguridad en su frontera con Guatemala, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a sus exportaciones como represalia por el paso de migrantes.

Mena agregó que las expulsiones de guatemaltecos desde Estados Unidos subieron un 8% en los primeros ocho meses del año, comparados con el mismo lapso de 2018.

Un total de 37,552 guatemaltecos fueron deportados por las autoridades estadounidenses entre enero y agosto pasados.

Vea: ONU denuncia la detención ilimitada de niños migrantes en EEUU

La migración ilegal ha sido el punto de debate en la región en los últimos meses, atizado por las caravanas.

Guatemala y Estados Unidos firmaron recientemente un acuerdo para que el país centroamericano reciba a migrantes extranjeros mientras tramitan su petición de asilo.

El acuerdo no ha cobrado vigencia ante una serie de recursos legales de grupos que consideran que Guatemala no cuenta con las condiciones sociales para atender a migrantes a gran escala, y que un pacto de ese tipo debe ser ratificado por el Congreso.