El cardenal Óscar Andrés Rodríguez instó este domingo al Gobierno del presidente Nasry Asfura a no olvidar a la numerosa comunidad de migrantes hondureños que reside en Estados Unidos, al advertir que las deportaciones masivas solo profundizan los niveles de pobreza en el país.
El llamado del jerarca de la Iglesia católica se produjo tras la reciente reunión sostenida entre Asfura y el presidente estadounidense, Donald Trump, en la que se abordaron temas de comercio, inversión, seguridad y migración.
“Sobre todo, a mi juicio es importante que se tengan en cuenta a los hondureños que viven allá; esas deportaciones simplemente hacen más pobreza”, expresó el cardenal Rodríguez, al referirse al impacto social y económico que tiene el retorno forzado de migrantes.
Rodríguez señaló que la solución al tema migratorio debe abordarse de manera integral, considerando no solo los intereses de los Estados, sino también la dignidad y las condiciones de vida de las personas que han emigrado en busca de mejores oportunidades.
“Esperamos que se solucione ese punto, y luego, si Honduras quiere tener inversión extranjera, debe tener un sistema de justicia confiable y que la justicia sea aplicada”, agregó Rodríguez, al vincular la atracción de capitales con el fortalecimiento institucional del país.
El cardenal subrayó que la credibilidad del sistema de justicia es un factor clave para generar confianza tanto en los ciudadanos como en los inversionistas, y consideró que este aspecto debe ser una prioridad en la agenda nacional.
En otro tema, Rodríguez hizo un llamado a los padres de familia para que acompañen a sus hijos en la lectura y comprensión de la Biblia, resaltando la importancia de fortalecer los valores y la formación espiritual desde el hogar.
Sus declaraciones se dieron en el contexto del debate generado tras la iniciativa presentada por Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional, quien el pasado miércoles introdujo ante el pleno legislativo una moción orientada a impulsar la lectura de la Biblia en los centros educativos del país.
La propuesta fue leída y tomada a consideración durante la sesión legislativa, lo que abrió el espacio para su análisis y discusión entre diputados de las distintas bancadas representadas en el hemiciclo.
Durante su intervención, Zambrano aclaró que la iniciativa no tiene un carácter religioso ni busca imponer una doctrina, sino que está enfocada en rescatar principios éticos y cívicos.
Según el titular del Legislativo, la propuesta responde a la preocupación por el deterioro de los valores en la sociedad hondureña y busca contribuir a la formación integral de la niñez y la juventud.
Las declaraciones del cardenal Rodríguez y el debate en el Congreso se producen en un momento marcado por la atención nacional a la agenda migratoria, el fortalecimiento institucional y la relación bilateral entre Honduras y Estados Unidos.