Un primer grupo de 52 médicos cubanos abandonó el territorio nacional desde el aeropuerto internacional Guillermo Anderson de La Ceiba, norte de Honduras en un vuelo chárter con destino a La Habana. La salida marca el cierre de una etapa de cooperación sanitaria tras la decisión del gobierno del presidente Nasry Asfura de no renovar el convenio bilateral que se mantenía vigente cada dos años.
El éxodo de los profesionales de la salud continuará durante la tarde, con la salida de otro grupo de 50 médicos desde el aeropuerto Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula.
Armando Castillo, coordinador de la brigada médica cubana, confirmó que todos los integrantes regresarán a sus puestos de trabajo en Cuba. "El gobierno tiene el derecho de decidir quién le ayuda y hasta cuándo le ayudan. Los médicos se van con el sentimiento del deber cumplido y el honor intacto", declaró Castillo a diario LA PRENSA.
Impacto de la labor y respuesta a críticas
Durante su estancia, la brigada prestó servicios en 17 departamentos del país, atendiendo diversas patologías en zonas donde el acceso a especialistas es limitado. Sin embargo, su presencia no estuvo exenta de cuestionamientos sobre el costo operativo, sobre todo de funcionarios del nuevo gobierno.
Ante las críticas que señalan un costo de 1,600 dolares por médico, (unos 41,600 lempiras) Castillo fue enfático, al manifestar que "todo mundo tiene derecho a opinar y hay que respetarlo. Para nosotros lo más importante es la satisfacción del deber cumplido", apuntó Castillo.
Dudas sobre su especialidad
Sobre los señalamientos que sugerían que algunos integrantes eran técnicos o electricistas, Castillo respondió con ironía y firmeza. "Tal vez seamos espías, pero espías de las enfermedades. Eso es lo que hacemos: tratar de escudriñar cómo curar, salvar y aliviar el dolor ajeno".
Finalmente, el coordinador lamentó la desinformación sobre el perfil académico de sus colegas, citando el caso de su propia esposa. "Me voy preocupado por eso, porque mi esposa era electricista del San Felipe, cuando es médico especialista en microbiología clínica, una especialidad que ni siquiera existe en Honduras", puntualizó.
Los primeros médicos cubanos llegaron a Honduras en 1974 durante el paso del huracán Fifí, en apoyo del gobierno de Cuba con nuestro país, debido a la emergencia. Luego regresaron en 1998 tras el paso del huracán Mich, estableciendose en La Ceiba.
Luego que concluyera la labord de la brigada médica cubana durante la emergencia del huracán, posteriormente se oficializó un convenio para permanecer en el país hasta la fecha.