Las playas de West Bay, en Roatán, amanecieron este martes 10 de febrero libres de sargazo en un 90%, luego de la acumulación masiva de algas marinas registrada en los últimos días y que encendió las alertas en uno de los principales destinos turísticos de Honduras.
La mejora se da tras una serie de acciones aceleradas por las autoridades, luego de que el lunes 9 de febrero se cerrara de forma temporal el acceso a algunos sectores de la playa debido a la gran cantidad de sargazo. Pese a la medida preventiva, numerosos turistas y residentes permanecieron en la zona, a la espera de la recuperación del área.
Ante este escenario, la Presidencia de la República, bajo la conducción del presidente Nasry Asfura, activó acciones inmediatas para proteger la actividad turística, el empleo y el sustento económico de las familias que dependen directamente del turismo en la isla.
Como parte de la respuesta, y en coordinación con Stephen García, diputado de Islas de la Bahía, el domingo 8 de febrero arribó a la isla la primera maquinaria especializada para agilizar las labores de limpieza, facilitar la recuperación natural de las playas y reducir el impacto en la actividad turística.
Las autoridades explicaron que esta intervención marca el inicio de un plan preventivo integral, que se implementará en las zonas con mayor presencia de sargazo, priorizando una limpieza responsable, la protección del ecosistema marino y la continuidad de los servicios turísticos.
El sargazo es un fenómeno natural que consiste en la acumulación de algas marinas flotantes en las costas. Aunque cumple una función ecológica importante en el océano, su llegada en grandes cantidades puede afectar de forma temporal la imagen turística y generar molestias a la población y a los visitantes.
Sobre este comportamiento natural, Arles García, biólogo residente en Roatán, explicó que el sargazo siempre ha estado presente en el Caribe, pero que en los últimos años su impacto se ha intensificado.
“Hay fenómenos que son completamente naturales y el sargazo es uno de ellos; siempre ha existido, aunque actualmente nosotros como humanos hemos acelerado algunas condiciones, sobre todo por la contaminación y el aporte de nutrientes como fósforo y nitrógeno”, señaló el especialista.
García detalló que el sargazo es un alga marina parda flotante que se desarrolla principalmente en mar abierto y posee vesículas llenas de gas que le permiten mantenerse en la superficie, funcionando como hábitat y refugio para diversas especies marinas cuando se encuentra en condiciones normales.
Desde el Gobierno central se reiteró que el manejo del fenómeno se realizará de manera coordinada y responsable, evitando daños ambientales y priorizando la recuperación gradual de las playas más afectadas, especialmente aquellas con mayor afluencia turística.