Honduras
Acceso con registro
El Régimen de Aportaciones Privadas (RAP) prevé colocar 6,000 millones de lempiras en créditos para vivienda este año en Honduras, con Tegucigalpa (Distrito Central) y San Pedro Sula como las ciudades que registran la mayor demanda.
Tras la aprobación en marzo por parte del Congreso Nacional de la fusión del Fondo de Pensiones con el Fondo de Vivienda e Inclusión Financiera (Foviif) del RAP, y luego de la liberación de los recursos en abril, las solicitudes de los trabajadores para acceder a créditos de vivienda comenzaron a incrementarse.
De acuerdo con la institución, se habilitaron 5,960 millones de lempiras que permanecían sin utilizar desde la derogación de la Ley Marco de Protección Social. Estos recursos ahora están disponibles para financiamiento habitacional.
A febrero de 2026, el fondo de vivienda representa el 51.3 % del total, equivalente a 23,423.29 millones de lempiras, mientras que el fondo de pensiones representa el 13.1 %, es decir, 5,963.99 millones de lempiras. Tras la fusión, ambos suman 29,387.28 millones de lempiras, equivalente al 64.4 % de los recursos disponibles para créditos de vivienda.
De ese monto, las autoridades del RAP proyectan colocar este año unos 6,000 millones de lempiras en créditos de vivienda, además de 2,450 millones de lempiras en préstamos personales y consolidación de deudas.
Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Directivo del RAP, declaró a LA PRENSA que el impacto positivo de la fusión de fondos ya es visible y que, hasta el 22 de mayo, la institución había desembolsado 750 millones de lempiras en créditos.
“Actualmente estamos impulsando nuevas estrategias para acelerar aún más los trámites y hacer llegar estos recursos a más hogares hondureños a un ritmo superior”, afirmó.
Sikaffy indicó que el RAP financia distintos tipos de soluciones habitacionales para todos los niveles; sin embargo, debido a la concentración de afiliados, la mayor colocación se mantiene en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
El RAP otorga más de 3,000 préstamos de vivienda al año. El 65% de estos créditos se destina al segmento de vivienda social.
“Estamos trabajando para proyectar estas facilidades financieras hacia el resto del país, con el objetivo de incentivar un crecimiento habitacional equilibrado”, agregó.
La tasa de interés para créditos de vivienda se redujo del 10% al 9% para quienes devengan hasta dos salarios mínimos. Para quienes superan ese nivel, bajó del 11.5% al 10.5%, con plazos de hasta 30 años.
Tomando como referencia el salario mínimo de 19,298.72 lempiras, los techos de financiamiento son de hasta 5 millones de lempiras para compra o construcción de vivienda; 3 millones de lempiras para liberación de hipoteca o consolidación de deudas; y 2 millones de lempiras para compra de terreno y mejoras.
Consultado sobre los mecanismos para resguardar los recursos originalmente destinados a pensiones y jubilaciones, Sikaffy aseguró que la seguridad y disponibilidad de los fondos están garantizadas.
“Al trasladarse al Fondo de Vivienda, su dinero se administra bajo estrictos criterios de seguridad y rentabilidad. El afiliado mantiene intacto su derecho al retiro bajo las causales establecidas como jubilación, retiro del sistema, incapacidad, cambio de sistema, extranjería o fallecimiento, asegurando que siempre contemos con la liquidez inmediata para entregar sus ahorros cuando lo requiera”, sostuvo.
El trabajador puede retirar el 50% de sus aportaciones tras seis meses de inactividad y el 50% restante al cumplir los 12 meses.
Sikaffy aseguró además que, una vez que el intermediario financiero entrega el expediente completo del afiliado, el equipo del RAP agiliza las etapas de análisis, aprobación y desembolso en un promedio de 10 días.
Sobre la coordinación con la banca, indicó que trabajan bajo un esquema de seguimiento con las instituciones financieras aliadas, con lineamientos que priorizan los fondos RAP frente a otras líneas comerciales.
“En un par de meses el afiliado podrá acceder a una plataforma donde ingresará sus datos y automáticamente el sistema devolverá el monto máximo disponible para soluciones de vivienda según su salario y relación cuota-ingreso. Eso nos permitirá orientarlo mejor y canalizarlo con el intermediario financiero de su preferencia”, adelantó.
Desde el sector inmobiliario, Yoselyn Paz, representante de Inmobiliaria Masscasa, manifestó que cada vez más clientes están accediendo a fondos de redescuento del RAP, especialmente asalariados que buscan mantener una cuota mensual estable.
“Las personas que aparecen de forma negativa en la central de riesgo, por un puntaje bajo, suelen enfrentar mayores condicionamientos para obtener un crédito”, explicó.
Paz detalló que entre los factores que influyen en la aprobación figuran la relación cuota-ingreso, que suele limitarse al 35% del ingreso mensual, el historial de pago y el nivel de endeudamiento.
“Cuando alguien aparece en la central de riesgo por una deuda atrasada, aunque haya sido pequeña, antigua o incluso olvidada, los bancos lo interpretan como una señal de incumplimiento financiero”, indicó.
Para aplicar a un préstamo de vivienda, los afiliados deben estar activos con un mínimo de seis (6) aportaciones consecutivas y la empresa para la que trabajan debe estar al día. El monto dependerá del número de salarios mínimos que el afiliado devengue y de que la relación cuota-ingreso no sea mayor al 45%. Por ejemplo, un afiliado que gana 25,000 lempiras puede optar a un préstamo máximo de 1,250,000 lempiras
Si una persona no está afiliada al RAP pero quiere acceder a un crédito de vivienda, debe afiliarse de forma voluntaria, aportar el 3% de su ingreso durante al menos 12 meses consecutivos, presentar su DNI, llenar el formulario correspondiente y entregar constancia laboral o estados financieros. En el caso de comerciantes individuales, deben presentar escritura de constitución y estados financieros actuales y del año anterior. El rechazo ocurre cuando no se cumplen estos requisitos.
El Congreso Nacional también aprobó un período excepcional de seis meses que vence en septiembre de 2026, para que empresas no afiliadas al RAP puedan regularizar su situación. El objetivo es ampliar la cobertura del sistema, ya que muchas empresas no están afiliadas, lo que ha limitado el acceso de trabajadores a beneficios como vivienda, ahorro y previsión social.
Durante este período se eliminan multas, recargos e intereses para incentivar la afiliación voluntaria. Además, se permite al RAP ofrecer planes de pago de hasta 60 meses. Esta medida no aplica a empresas ya afiliadas en mora y contará con supervisión de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS).