El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Honduras presentó el pasado fin de semana un nuevo proyecto orientado a frenar la pérdida de biodiversidad en la zona marino-costera del país, con especial énfasis en las comunidades garífunas en los departamentos de Colón y Gracias a Dios.
La iniciativa, que también busca proteger hábitats críticos, fue dada a conocer en un encuentro que reunió a líderes comunitarios, autoridades locales y representantes de distintas organizaciones, quienes conocieron el alcance de la propuesta y su impacto en el territorio.
El proyecto beneficiará a más de 33 comunidades garífunas distribuidas en seis municipios de Colón: Balfate, Santa Fe, Trujillo, Santa Rosa de Aguán, Limón e Iriona, así como en el municipio de Juan Francisco Bulnes, en Gracias a Dios.
De acuerdo con el PNUD, uno de los ejes centrales será la conservación de los ecosistemas marino-costeros en áreas protegidas, promoviendo la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones y en la gestión de sus propios recursos.
En ese proceso, los comités de manejo de Áreas Marinas Protegidas jugarán un papel importante, ya que serán parte de la implementación de medidas de conservación incluidas en los planes de manejo, bajo un enfoque que reconoce los territorios indígenas y afrodescendientes.
El proyecto se desarrollará bajo una coordinación entre distintas instituciones. La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) brindará acompañamiento técnico, mientras que el PNUD estará a cargo de la ejecución, con financiamiento del Fondo de Biodiversidad de Kunming.
A esto se suma la participación del Centro de Estudios Marinos (CEM) y de RARE Honduras, organizaciones que asumirán componentes específicos relacionados con la protección de manglares y pastos marinos, así como el fortalecimiento de la gobernanza ambiental.
Otra de las apuestas del programa será la entrega de pequeñas subvenciones a organizaciones comunitarias, a través del Programa de Pequeñas Donaciones, con el objetivo de impulsar iniciativas locales que contribuyan a la conservación y al uso sostenible de los recursos.
Durante el evento, autoridades destacaron la importancia de este proyecto. El alcalde de Trujillo, Héctor Mendoza, dijo que valora mucho que se incluyan acciones de ordenamiento y protección de las costas, así como el acceso a fondos para las comunidades.
Desde las propias comunidades, también se percibe el proyecto como una oportunidad. Noel Ruiz, alcalde de Santa Fe, señaló que la iniciativa permitirá fortalecer la conservación de los sistemas marino-costeros que forman parte de su entorno y sustento.
En el caso de Juan Francisco Bulnes, representantes comunitarios destacaron que el acceso a financiamiento abre la puerta a que las comunidades diseñen y ejecuten sus propias propuestas, incluyendo iniciativas lideradas por mujeres, como la producción de casabe o el procesamiento de aceite de coco.
Por su parte, representante residente del PNUD en Honduras, Alessandro Fracassetti, expresó que desde el PNUD creen firmemente que los proyectos de desarrollo deben llegar al territorio.
"Este proyecto también reconoce algo fundamental: el respeto a los derechos de los pueblos indígenas y afrohondureños. Las comunidades locales son guardianas históricas de estos ecosistemas; su conocimiento, su cultura y su relación con la naturaleza son claves para la protección de estos territorios”, enfatizó.
El proyecto tendrá una duración de dos años y una inversión superior a los L26 millones, con acciones que incluyen el fortalecimiento de dos áreas marinas protegidas en Santa Fe y Trujillo, la capacitación de comités locales y la promoción de prácticas sostenibles que contribuyan tanto a la conservación como a la seguridad alimentaria de las comunidades.
Cabe destacar que Honduras forma parte del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming–Montreal, un acuerdo adoptado en 2022 por 196 países bajo el sistema de Naciones Unidas, que establece metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad antes de 2030.
Este compromiso internacional impulsa a los países a proteger ecosistemas clave, restaurar áreas degradadas y promover el uso sostenible de los recursos naturales, objetivos a los que el país busca aportar mediante iniciativas como este proyecto enfocado en la zona marino-costera.