El paso del Sol por el cenit ya comenzó su recorrido sobre Centroamérica y Honduras no es la excepción.
De acuerdo con el boletín del Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), elaborado por el docente Ricardo Pastrana, el fenómeno se desarrolla en la región desde el 12 de abril en Ciudad de Panamá y concluirá el 8 de mayo en Belmopán, Belice.
En el caso de Honduras, el evento inició el 25 de abril en Choluteca y finalizará el 5 de mayo en Roatán, siguiendo un desplazamiento progresivo de sur a norte sobre el territorio nacional.
“El fenómeno ocurre cuando el Sol ocupa la posición más alta en el cielo, a 90 grados respecto al horizonte; este punto es conocido como cenit”, explica Pastrana en el boletín. En ese momento, los rayos solares inciden de forma completamente vertical, provocando que los objetos no proyecten sombra al mediodía.
A nivel regional, el paso cenital ha seguido una ruta definida: Panamá (12 de abril), San José (15 de abril), Managua (21 de abril), San Salvador (26 de abril), Tegucigalpa (27 de abril), Ciudad de Guatemala (29 de abril) y Belmopán (8 de mayo), evidenciando su tránsito por la franja tropical.
Según el especialista, este fenómeno ocurre dos veces al año únicamente en zonas tropicales: la primera entre abril y mayo, cuando el Sol se desplaza aparentemente de sur a norte tras el equinoccio de primavera; y la segunda en agosto, en sentido inverso, luego del solsticio de verano.
Pastrana advierte que durante este evento la radiación solar se intensifica considerablemente. “Los pronósticos del índice UV estiman valores de hasta 11, lo que se considera un nivel extremo”, señala el documento.
Por ello, recomienda no observar directamente el Sol, evitar exposiciones prolongadas y mantenerse hidratado, especialmente en las horas cercanas al mediodía.
Más allá de su impacto actual, el paso del Sol por el cenit también tuvo relevancia histórica. Civilizaciones como la maya lo utilizaban como marcador del tiempo, ya que el primer paso del año indicaba la llegada de las lluvias y el inicio del ciclo agrícola.