No espere a tener sed: El error diario que podría causarle un golpe de calor
Al sol, la temperatura percibida puede sentirse entre 10 y 15 grados más alta que a la sombra. Los síntomas de alarma incluyen piel caliente, roja o seca, dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos...
- Actualizado: 29 de abril de 2026 a las 11:06 -
San Pedro Sula enfrenta días de calor intenso, con temperaturas máximas que rondan los 34 grados, según el pronóstico de Cenaos-Copeco para Cortés. En ciudades densas, asfaltadas y con poca sombra, esa sensación puede ser mayor por la isla de calor urbana. Y los consecuencias las paga el que sale a trabajar y no puede parar su quehacer por culpa del calor.
¿Enferman las altas temperaturas? La respuesta es sí. Se produce el llamado golpe de calor, que ocurre cuando el cuerpo ya no logra regular su temperatura. No es solo “sentirse acalorado”: es una emergencia médica que puede dañar órganos vitales y provocar la muerte si no se actúa rápido, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS explica que el riesgo aumenta cuando la exposición al calor se combina con humedad, esfuerzo físico, poca ventilación o falta de hidratación. Al sol, la temperatura percibida puede sentirse entre 10 y 15 grados más alta que a la sombra.
Los síntomas de alarma incluyen temperatura corporal elevada, piel caliente, roja o seca, dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, respiración acelerada, confusión, debilidad intensa o pérdida del conocimiento. Ante esos signos, no hay que esperar.
De su lado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los efectos negativos de las olas de calor son prevenibles si hay preparación, vigilancia y respuesta temprana. Recomienda fortalecer planes de acción, alertas y medidas personales y comunitarias para reducir enfermedades y muertes.
Los adultos mayores son uno de los grupos más vulnerables. Con la edad, el cuerpo regula peor la temperatura y la sed puede sentirse menos. El Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señala que las personas de 65 años o más tienen mayor riesgo de enfermar por calor extremo.
También están en riesgo los niños, embarazadas, personas con enfermedades cardíacas, renales o respiratorias, trabajadores al aire libre, deportistas y quienes viven en casas calurosas, sin ventilación adecuada o sin acceso regular a agua segura. Incluso los animales se exponen, tanto los silvestres como las mascotas que tenemos en casa.
En San Pedro Sula, el efecto isla de calor urbana puede agravar el problema. El asfalto, el concreto, los techos metálicos, el tráfico y la falta de árboles retienen calor durante el día y lo liberan lentamente por la noche, efecto que puede soforcanos si no dormimos con la ventilación adecuada.
Harvard Data-Smart señala que la isla de calor urbana intensifica los impactos del calor extremo en las ciudades. Esto significa que dos zonas con la misma temperatura oficial pueden sentirse muy distintas según sombra, vegetación y materiales urbanos.
La prevención empieza con una regla básica: evitar la exposición directa en las horas más calientes. La OMS recomienda no salir ni hacer actividades intensas durante los picos de calor, buscar sombra y pasar varias horas al día en lugares frescos. No obstante, la dinámica laboral de muchos sampedranos les impide darse esas licencias y trabajar a sol o a sombra para poder subsistir y cumplir sus responsabilidades.
La hidratación es clave, incluso sin sentir sed. La OMS aconseja beber agua de forma regular, evitar alcohol y exceso de cafeína, usar ropa ligera y holgada, tomar duchas frescas y refrescar la piel con paños húmedos. Protegerse de los rayos del sol con bloqueadores solares, e incluso, sombrillas es una necesidad obligatoria.
Si alguien presenta señales de golpe de calor, debe trasladarse de inmediato o buscar a un lugar fresco, quitar exceso de ropa, aplicar paños fríos en cuello, axilas e ingles, abanicarlo y, en caso de que los malestares no cesen, llamar a emergencias. No se deben dar medicamentos para “bajar fiebre”. Tomar algo refrescante es lo ideal.
Si alguien presenta señales de golpe de calor, debe trasladarse de inmediato a un lugar fresco, quitar exceso de ropa, aplicar paños fríos en cuello, axilas e ingles, abanicarlo y llamar a emergencias. No se deben dar medicamentos para “bajar fiebre”.
El calor extremo ya no debe verse como una molestia pasajera. En ciudades como San Pedro Sula, donde las altas temperaturas se combinan con contaminación, tráfico y poca sombra, reconocer los síntomas y prevenir la exposición puede marcar la diferencia. En la foto, personal de la municipal riega las plantas del parque central para aplacar los efectos de las altas temperaturas.