Tegucigalpa, Honduras.

Los cinco expolicías hondureños acusados por Estados Unidos de tráfico de drogas, armas y otros delitos conexos quedaron ayer bajo custodia de un juez federal de Nueva York, tras entregarse el lunes voluntariamente a las autoridades estadounidenses.

Mario Guillermo Mejía Vargas, Juan Manuel Ávila Meza, Carlos José Zavala Velásquez, Víctor Oswaldo López Flores y Jorge Alfredo Cruz Chávez comparecieron ante el juez magistrado Frank Maas en la Corte Federal de Manhattan, adonde están acusados por los tres delitos mencionados.

“A menos de dos semanas después de que se anunció cargos contra seis oficiales de la Policía Nacional hondureña por participar en una conspiración masiva de drogas, cinco de esos oficiales están ahora bajo custodia en Manhattan”, confirmó Preet Bharara, fiscal federal de EUA, en su cuenta oficial de Twitter.

Los cinco acusados llegaron la tarde del lunes a Estados Unidos y ayer mismo fueron presentados y llevados ante el juez Frank Maas.

Los expolicías a quienes la Fiscalía de Nueva York formula cargos por introducir toneladas de cocaína a Estados Unidos en contubernio con Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa, enfrentan una sentencia mínima de 10 años de cárcel, y una máxima de cadena perpetua.

Foto: La Prensa



Los acusados decidieron entregarse voluntariamente a las autoridades estadounidenses en un intento por acogerse a un programa de cooperación y declaración de culpabilidad con el fin de atenuar una posible condena.

Expertos en derecho penal explicaron que los expolicías optaron por la mejor vía para evitar pasar un largo periodo en una cárcel estadounidense, es decir, que ofrecieron colaborar brindando información valiosa a cambio de una mejor pena.

Proceso

De acuerdo con el sistema de justicia norteamericano, los acusados deben comparecer en una audiencia preliminar en la que el juez decide si cometieron un delito y establece una fianza u ordena su detención.

Luego deberán enfrentar una audiencia de presentación formal de cargos, durante la cual se les informa sobre los delitos en su contra. Ahí mismo, los acusados deben declararse culpables, inocentes o “no lo contenderé”, lo cual significa que ni se oponen ni aceptan la acusación. Por lo general, la mayoría de acusados aceptan un convenio de declaración de culpabilidad propuesto por el fiscal y así evitan ir a juicio.

Óscar Cálix, apoderado legal, expresó que se reunió el viernes con los cinco expolicías y les aconsejó que lo mejor era entregarse voluntariamente a EUA en vista de que era casi imposible detener la extradición, a menos que los hechos que les imputan fueran anteriores al 27 de febrero de 2012.

En ese sentido, les sugirió entrar en una negociación con agentes de la DEA o un fiscal federal para que pudiesen entregarse y con eso poder ser escuchados en libertad.

Explicó que el hecho de que se hayan entregado no significa que se declaren culpables, sino que mantienen incólume su presunción de inocencia.