La situación de los migrantes hondureños en Estados Unidos vuelve a generar preocupación. Decenas de compatriotas recluidos en centros de detención denuncian un abandono casi absoluto por parte del Estado hondureño, al no contar con asistencia consular, apoyo legal ni acompañamiento humanitario.
Según cifras del Instituto Nacional de Migración (INM) de Honduras consultadas este domingo por la agencia Efe, al menos 1,528 migrantes hondureños fueron deportados a su país en los primeros quince días de enero de 2026, un 28.8% menos que en el mismo período de 2025.
Ante la falta de respuesta oficial, muchos migrantes han recurrido a la Fundación 15 de Septiembre, organización que se ha convertido en un punto de auxilio para hondureños detenidos que llevan meses privados de libertad sin que se resuelva su situación migratoria.
Algunos de ellos permanecen recluidos desde hace cinco o seis meses, sin ser deportados ni informados sobre los pasos a seguir, lo que los mantiene en una especie de limbo legal.
Juan Flores, representante de la Fundación 15 de Septiembre, advirtió que el problema es de carácter estructural y afecta a nivel nacional.
“Tenemos serios problemas. Hay hondureños detenidos desde hace cinco o seis meses en centros migratorios y la mayoría no ha recibido asistencia consular. Ningún cónsul ha ido a visitarlos para verificar sus condiciones o para agilizar trámites básicos que permitirían una deportación más rápida”, señaló.
Los casos más recientes reflejan el drama humano detrás de las cifras. La semana pasada, una hondureña fue detenida en un centro migratorio en Georgia. La mujer lleva ocho años viviendo en Estados Unidos y es madre de una bebé de apenas dos años.
Otro caso es el de un hondureño amparado bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), quien fue trasladado al centro de detención de Alligator Alcatraz, pese a contar con un estatus migratorio especial. Flores subrayó que muchos compatriotas detenidos desconocen cuáles son sus derechos y qué procedimientos deben seguir.
“No tenemos embajador, no hay respaldo legal ni orientación. Es obligación constitucional y diplomática de la Cancillería brindar asistencia consular, pero lo que existe es un abandono total hacia la comunidad migrante hondureña”, afirmó.
El dirigente migrante también criticó la falta de planificación del Gobierno hondureño frente a un escenario migratorio cada vez más complejo.
Aseguró que con antelación se advirtió sobre un endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos; sin embargo, no se diseñó ningún plan de contingencia.
No se sabe cuántos hondureños hay en centros de detención
“Mientras otros países, como México, ofrecen talleres, consulados móviles e información constante a sus ciudadanos, Honduras solo muestra propaganda política en redes sociales”, lamentó.
A esta crisis se suma la falta de transparencia oficial. Según Flores, no existe una plataforma pública que permita conocer cuántos hondureños se encuentran actualmente detenidos en centros migratorios.
La problemática migratoria, advierten organizaciones de apoyo, va más allá del TPS o de las detenciones recientes. Miles de hondureños desean retornar al país, pero no existe un plan integral de retorno ni programas claros de reintegración social, laboral y económica.
Para Flores, el desafío requiere políticas públicas de alto nivel e incluso la creación de una institucionalidad específica para atender a más de dos millones de hondureños que viven en el extranjero.
“Nuestros compatriotas están prácticamente presos por negligencia estatal, por no poder tramitarles un documento de salida o brindarles asistencia mínima”, concluyó.
La comunidad migrante hondureña hizo un llamado directo al nuevo presidente Nasry Asfura para que no los deje solos frente a una crisis que ya cobra un alto costo humano.
Solicitan una presencia real del Estado en los centros de detención, asistencia consular efectiva y una política migratoria que los proteja, los informe y los acompañe.