El gremio médico en todo el país intensificó protestas al reactivar las asambleas informativas, la medida incluye la suspensión de cirugías electivas y la de atención en consultas externas, afectando la programación habitual en los centros asistenciales.
Según autoridades del sector salud, en los últimos tres meses se han contabilizado más de 400 despidos de médicos. A esta situación se suma que al menos 1,500 profesionales de la salud permanecen sin recibir salario durante el mismo período, lo que ha generado preocupación en el gremio.
El Colegio Médico de Honduras convocó a médicos el pasado miércoles 8 de abril a una asamblea extraordinaria de carácter informativo. La reunión fue programada en el Centro de Convenciones de la institución, en Tegucigalpa, así como en las distintas delegaciones médicas a nivel nacional.
La movilización ocurre en un contexto de crisis sostenida en el sistema de salud, marcado por la suspensión de cirugías debido a la escasez de insumos. A esto se suma el incremento de la mora quirúrgica en los últimos meses, situación que mantiene a miles de pacientes en listas de espera sin una fecha definida para sus procedimientos.
El personal médico del Hospital Mario Catarino Rivas confirmó la reactivación de las medidas de presión y advirtió que los despidos continúan, pese a los acuerdos previamente alcanzados. Según denunciaron, los despidos se están notificando de forma general, incluso mediante mensajes, sin justificaciones formales ni la entrega de documentos individualizados.
El gremio médico advirtió que continuará con las asambleas informativas hasta recibir respuestas claras por parte de las autoridades. Entretanto, la población se ve afectada por retrasos en servicios esenciales y un creciente nivel de incertidumbre respecto a la atención en el sistema público de salud.
El gremio médico advirtió que continuará con las asambleas informativas hasta recibir respuestas claras por parte de las autoridades.
Entretanto, la población se ve afectada por retrasos en servicios esenciales y un creciente nivel de incertidumbre respecto a la atención en el sistema público de salud.