Un análisis basado en cifras oficiales de matrícula escolar de los últimos seis años, revisadas por EL HERALDO, muestra una disminución constante de estudiantes en el sistema educativo del país, con una caída anual aproximada entre el 1% y el 2%. Esta tendencia representa una señal de preocupación para el futuro de la educación nacional.
En 2020, el sistema registraba 1,921,454 alumnos, mientras que para 2026 la matrícula descendió a 1,818,274, lo que equivale a una pérdida acumulada superior a los 103 mil estudiantes.
Esta reducción progresiva estaría relacionada con diversas dificultades del sector educativo y con la ausencia de acciones efectivas por parte de la Secretaría de Educación (Seduc) para reincorporar a los niños y jóvenes que han abandonado las aulas, lo que ha contribuido a una baja sostenida en la matrícula año tras año.
El descenso más pronunciado se registró en 2021, año en el que la matrícula escolar se ubicó en 1,825,319 alumnos, equivalente a una reducción cercana al 4.9%. Esta baja estuvo asociada principalmente al impacto de la pandemia de covid-19 en el sistema educativo.
En 2022 se evidenció una leve recuperación del sistema educativo, alcanzando una matrícula de 1,847,353 estudiantes, lo que representó un incremento cercano al 1.2%. Esta mejora se mantuvo en 2023, año en el que el número de alumnos llegó a 1,863,039, con un crecimiento adicional de aproximadamente 0.8%.
Sin embargo, esta recuperación no se sostuvo, ya que en 2024 la matrícula escolar volvió a retroceder hasta los 1,830,185 alumnos, lo que significó una reducción de alrededor del 1.7% en comparación con el año previo.
En 2025 se observó un ligero repunte de aproximadamente 10 mil estudiantes, situando la matrícula en 1,841,292 alumnos, lo que equivale a un aumento cercano al 0.6%. Sin embargo, este avance no fue suficiente para volver a los niveles alcanzados en años anteriores.
A pesar de ello, el comportamiento volvió a cambiar en el transcurso del año. Según datos del Sistema Integrado de Información Educativa de la Seduc, a inicios de junio el registro se redujo nuevamente hasta 1,818,274 estudiantes.
Esta variación implica la salida o no incorporación de más de 23,000 alumnos al sistema educativo, equivalente a una disminución aproximada del 1.25%.
Especialistas señalan que la disminución constante de la matrícula escolar estaría vinculada a diversos factores sociales y económicos, siendo la pobreza uno de los principales, ya que empuja a muchos menores a dejar sus estudios para incorporarse al trabajo o migrar, afectando así su permanencia en el sistema educativo.
A ello se añade una dificultad estructural de cobertura, pues se estima que más de un millón de niños y adolescentes aún no forman parte del sistema escolar, lo que reduce significativamente las posibilidades de revertir la tendencia de caída en la matrícula.
En ese contexto, los analistas subrayan la importancia de implementar medidas más sólidas, como asistencia financiera para los hogares, iniciativas que faciliten el retorno de los alumnos a las aulas y el fortalecimiento del sistema educativo, con el objetivo de detener la disminución progresiva de la matrícula escolar.