TEGUCIGALPA.
La avenida Miguel de Cervantes en el centro histórico, incluyendo la catedral metropolitana, se llenó ayer de consignas y manchas.
La acción fue promovida en señal de protesta por parte del Grupo Ixchel, entidad que defiende los derechos de las mujeres y de la diversidad sexual.
La coordinadora del grupo, Lucía Barrientos, justificó que la acción tuvo el objetivo de hacer un llamado de atención.
“Manchamos y rayamos paredes; si nuestras voces no se escuchan, tal vez puedan escuchar las paredes”, agregó.