Hermanos asesinados en Altos del Trapiche asistían a una iglesia
El papá de María Fernanda y Jonathan Mauricio Torres Sánchez contó que hace once días le habían asesinado un nieto. Pide ayuda para enterrarlos
- Actualizado: 30 de marzo de 2026 a las 18:14 -
Fotos en vida de María Fernanda y Jonathan Mauricio Torres Sánchez, los dos hermanos que fueron asesinados la mañana del domingo 29 de marzo en la colonia Altos del Trapiche de Tegucigalpa.
Las actualizaciones más recientes sobre el caso de los hermanos Torres Sánchez revelan un patrón de violencia sistemática contra su familia y nuevos detalles sobre cómo ocurrió el crimen, sin embargo, el papá de estos jóvenes ha pedido ayuda a la ciudadanía para poder enterrarlos.
Las investigaciones indican que Jonathan y María Fernanda no fueron atacados inicialmente en Altos del Trapiche. Fueron raptados por la fuerza en la colonia Las Casitas por al menos seis sujetos armados que se conducían en una camioneta roja.
Tras el rapto, los hermanos fueron llevados hasta la cuesta de Altos del Trapiche, donde los ejecutaron con saña. En la escena se contabilizaron alrededor de 25 casquillos de bala.
El papá de los hermanos Torres confirmó que el 17 de marzo un nieto de él, osea, un sobrino de estas dos víctimas, fue asesinado en la aldea Las Casitas
El tercer miembro de esta familia que ha sido asesinado en el mismo mes, se llamaba Jabes Yared Torres Sánchez (22 años).
El crimen de Jabes ocurrió el pasado 17 de marzo en una llantera ubicada en la entrada a la aldea Las Casitas.
“Ellos iban a la iglesia, mi hija acababa de sacar una moto y me había pedido ayuda. Lo que quiero es que me ayuden a darles un entierro digno a mis hijos”, expresó el papá de María Fernanda y Jonathan.
Asegura que ellos no tenían problemas conocidos. “No sé qué pasó, mi hijo iba a la iglesia, la gente de la comunidad lo conocía, él buscaba trabajo siempre, si no era ahí repartía agua, trabajaba con una volqueta o a veces en una llantera”, agregó.
“La noticia me la dan el sábado a las 10 de la mañana... me dijo que fuera fuerte, yo lo sentí en el pecho, no tengo palabras para describir lo que siento”.
En medio del dolor, aseguró que no guarda rencor. “Les digo que yo ante Dios los perdono, no les deseo el mal, aunque sepa quiénes fueron, los perdono y Dios sabrá el destino de cada uno”, manifestó.
El hombre, cuya identidad se omite por su seguridad, recordó que la familia ya ha sido golpeada por la violencia tan solo 11 días antes de este doble crimen, es decir, el 17 de marzo. “Me mataron a un nieto también en una llantera en Las Casitas... todo se lo dejo a Dios, la justicia la hará el Señor”, concluyó.