Unas 95 mujeres campesinas de la aldea Las Crucitas, en el municipio de Balfate, Colón, recibieron sus títulos de propiedad otorgados por el Instituto Nacional Agrario (INA). Este beneficio garantiza la seguridad jurídica de la tierra a más de 475 personas.
El evento de entrega se desarrolló en las instalaciones del INA en la ciudad de La Ceiba, Atlántida, norte de Honduras, y contó con la presencia de la primera dama Lissette del Cid y Javier talavera, ministro del INA.
Las mujeres beneficiarias integran siete empresas asociativas campesinas de producción, entre estas, Las Galileas, Santa María y Tierra Prometida que operan en la zona, quienes ahora podrán acceder a programas de desarrollo, financiamiento y fortalecimiento de la producción agrícola en la zona rural.
"Me siento muy conmovida de conocer la lucha de todas las mujeres que está aquí, esto no solo es un beneficio para ustedes si no para sus hijos y la herencia de superarse. Las felicito por su trabajo y estoy orgullosa de ser una mujer hondureña igual que ustedes", expresó la primera dama Lissette del Cid.
Por su parte, Javier Talavera dijo que los tiempos de entrega de títulos de propiedad se están cumpliendo.
"Felicidades a todas las mujeres por sus títulos de propiedad, tienen un gobierno de puertas abiertas. La meta para 2026 ya se cumplió de los títulos que estaban previstos. Llevamos el 38 por ciento de la meta, eso significa que de aquí que finalice el año fiscal el 31 de de diciembre, vamos a tener casi triplicada la meta de legalización de tierras", manifestó Talavera.
El funcionario agrario añadió que, se busca, "contrarrestar muchas invasiones de propiedad privada en Honduras y que dicen que no estamos trabajando, claro que estamos trabajando pero con las personas que quieren hacer las cosas en el marco legal. Estamos ordenando el país".
Este traspaso reafirma el compromiso del Instituto Nacional Agrario con la regularización predial, consolidando la seguridad jurídica del sector rural y garantizando la tenencia legal de la tierra para sus habitantes.
"Era nuestro deseo tener un pedazo de tierras para cultivar con nuestros hijos para poder mantenernos y por eso estamos felices. Quiero agradecer a las autoridades por estar aquí entregando estos títulos de propiedad", dijo Nolvia Obando, del grupo de campesinas Las Galileas.