El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), indultado en EE.UU. de una condena de 45 años por narcotráfico, pidió este domingo que no se politice el proceso judicial que enfrentará por fraude y lavado de activos.
"Pido, como cualquier ciudadano, que se aplique la ley como corresponde, que no politicen la justicia", subrayó Hernández en sus primeras declaraciones públicas, ante sus seguidores, tras regresar al país en un vuelo privado procedente de Miami (EE.UU.), luego del indulto total concedido el 1 de diciembre de 2025 por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El exmandatario deberá comparecer el próximo 3 de agosto a una audiencia inicial de declaración de imputado por el presunto desvío de fondos estatales para financiar su campaña política de 2013, en una causa derivada del caso de corrupción conocido como 'Pandora II'.
En este proceso se le acusa de fraude y lavado de activos, en un expediente que también involucra al expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), quien fue sobreseído definitivamente, además de exdiputados, empresarios y particulares.
Según las investigaciones del Ministerio Público (Fiscalía), los acusados conformaron entre 2010 y 2013 una red que facilitó el desembolso de más de 288 millones de lempiras (unos 10,8 millones de dólares) a favor de dos fundaciones.
"Vengo como un hondureño más"
Hernández regresó a Honduras, de donde fue extraditado en abril de 2022 a Estados Unidos, país que lo juzgó y condenó en junio de 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico.
Aseguró ante miles de simpatizantes reunidos en una finca cercana al aeropuerto internacional de Palmerola, situado a unos 75 kilómetros al norte de Tegucigalpa, que ya ha enfrentado "situaciones difíciles" y que no agachará la cabeza "cuando la verdad" lo asiste.
"Vengo como un hondureño más, que construye, edifica, unifica dentro de mi partido y afuera de mi partido", expresó, al tiempo que aseguró que defenderá los bienes de su familia confiscados tras su extradición, muchos de ellos adquiridos por sus padres décadas antes de que él naciera.
El retorno del exmandatario ha reavivado el debate sobre la independencia del Poder Judicial hondureño.
Mientras su círculo cercano y militantes afines consideran su regreso como una oportunidad para demostrar su inocencia, diversas voces de la oposición y de organizaciones anticorrupción expresan su temor ante eventuales privilegios procesales.
Los asistentes, muchos con camisetas blancas y azules con el mensaje "Bienvenido Juan Orlando Hernández", corearon consignas de apoyo y ondeaban banderas del Partido Nacional, al que pertenece el exmandatario y actualmente en el Gobierno.
Hernández llamó a evitar divisiones dentro del gobernante Partido Nacional, fortalecer las instituciones y trabajar "unidos" por Honduras, además deseó "lo mejor" al presidente hondureño, Nasry "Tito" Asfura, y al titular del Parlamento, Tomás Zambrano.
Aunque había planteado alejarse de la política para dedicar más tiempo a su familia, Hernández afirmó que seguirá alzando la voz si considera que Honduras enfrenta amenazas por posturas radicales.