“No me pagaron. Vine porque quise”, coreaban decenas de sampedranos que acudieron a la decimotercera marcha de las antorchas en San Pedro Sula.
Desde el 30 de mayo, los sampedranos han organizado cada sábado la movilización en forma de protesta.
Los integrantes del movimiento de los “indignados” comenzaron su recorrido en la Fuente Luminosa y pasaron por la avenida Circunvalación rumbo al hospital Mario Catarino Rivas, donde terminaron la caminata.
Allí, los representantes donaron materiales, como guantes y pañales, para asistir a los pacientes.
Baja asistencia. La marcha no tuvo la asistencia observada en las anteriores. Alrededor de 200 personas portaron la bandera de Honduras y las antorchas.
“Ha disminuido la asistencia de los sampedranos. En la capital industrial no es como en Tegucigalpa. Veo que ya hay indiferencia de las personas. Cuando comenzamos éramos muchos”, expresó un estudiante que prefirió la omisión de su nombre.
Los “indignados” indicaron que sus peticiones se mantienen: la renuncia del presidente Juan Orlando Hernández y la instalación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Honduras (Cicih). En Tegucigalpa, los manifestantes dieron un plazo de tres semanas para que se acepten sus propuestas, de lo contrario tomarán más medidas de presión, pero de forma pacífica.