La compra de las tarjetas
El familiar compraba una tarjeta autorizada por la Dirección del centro penal. Estas podían tener distintos valores nominales.
Los economatos o comisariatos son establecimientos que funcionan dentro de los centros penitenciarios y ofrecen alimentos, artículos de higiene y otros productos autorizados para la población privada de libertad. Su propósito es complementar los insumos básicos que proporciona el sistema penitenciario.
El mecanismo de compra iniciaba cuando los familiares adquirían tarjetas de distintos valores, las cuales eran entregadas a los privados de libertad durante las visitas o por los canales autorizados. Estas tarjetas sustituían el uso de dinero en efectivo dentro de las cárceles.
Con el saldo disponible, los internos podían realizar compras en los economatos. Una vez utilizadas, las tarjetas eran recolectadas por los encargados de estos establecimientos y entregadas a la administración del centro penal para su canje, permitiendo reabastecer los productos disponibles.
La operación de los economatos está contemplada en la legislación penitenciaria y sus actividades deben estar sujetas a mecanismos de fiscalización. Sin embargo, el sistema también ha sido objeto de cuestionamientos por denuncias relacionadas con el precio de algunos productos, que familiares y privados de libertad han señalado como superiores a los del mercado exterior.
Familiares compraban tarjetas autorizadas para que los privados de libertad adquirieran productos básicos dentro de los centros penales. Este era el recorrido.
El familiar compraba una tarjeta autorizada por la Dirección del centro penal. Estas podían tener distintos valores nominales.
Fuente: reconstrucción del funcionamiento de economatos y referencia al artículo 70 de la Ley del Instituto Nacional Penitenciario.