A un costado de la emblemática Catedral Metropolitana San Miguel Arcángel, el fervor de la Semana Santa 2026 ha encontrado un espacio de recogimiento particular.
Se trata de “El Huerto de Getsemaní”, un recorrido espiritual diseñado para que los fieles y visitantes puedan contemplar de cerca los momentos más significativos de la vida de Jesús en la tierra, transformando el lateral del templo en un pasaje de historia y fe.
Este espacio, que varía su temática cada año para exaltar diferentes pasajes bíblicos, es coordinado por la Asociación Jesús Nazareno, organización que lidera la mayoría de las actividades litúrgicas dentro de la Catedral durante la semana mayor.
En esta ocasión, la propuesta busca tocar las fibras más íntimas de la humanidad del Salvador, desde sus primeros años hasta la institución de la Eucaristía.
Claudia Navarro, representante de la asociación, explicó que el recorrido ha sido diseñado para mostrar a un Jesús cercano y humano.
El trayecto inicia con la representación del Nacimiento, recordado como un evento natural de cualquier ser humano pero con el significado espiritual de la llegada del Salvador para el mundo cristiano.
Salvador del mundo cristiano
“Estamos tocando los momentos más íntimos de Jesús. Por eso decidimos colocar el nacimiento, como una cosa natural de cualquier ser humano, pero que a nosotros nos trajo un Salvador”, detalló Navarro.
Seguidamente, los visitantes pueden observar una recreación de la carpintería, escena que refleja la niñez de Jesús junto a San José.
Esta estación busca resaltar la normalidad de su crecimiento y el aprendizaje del oficio bajo la tutela de su padre terrenal, antes de pasar a la estación del Bautismo, punto que simboliza el comienzo de su vida espiritual pública y el cumplimiento de las antiguas profecías.
El recorrido avanza cronológicamente hacia la Santa Cena, momento cumbre de comunión con sus apóstoles, para finalizar en el Sagrario.
Esta última parte del Huerto de Getsemaní cobra una relevancia especial para los creyentes, pues representa la permanencia de Jesús con la humanidad después de su sacrificio en la cruz y su muerte.
“Tenemos la carpintería que refleja su niñez junto a San José, el bautismo que representa el comienzo de esa vida más espiritual y el Sagrario, que es donde Jesús se queda con nosotros después de la cruz”, describió la representante de la Asociación Jesús Nazareno.
A pesar de las condiciones climáticas inestables que imperan en el centro de Tegucigalpa con las leves lloviznas han marcado la jornada, el Huerto permanece abierto para todo el público que desee realizar este acto de piedad.
Las autoridades de la asociación confirmaron que el espacio recibirá visitantes hasta las 10:00 de la noche de este Jueves Santo.
La hora de cierre no es casualidad, ya que precisamente a las 10:00 p.m. la imagen de Jesús Nazareno, que actualmente se encuentra expuesta dentro del mismo huerto, saldrá en solemne procesión por las calles del casco histórico.
Refugio de silencio
Esta actividad es uno de los eventos más esperados por la feligresía capitalina, marcando la transición hacia los actos del Viernes Santo.
“El Huerto de Getsemaní” no solo funciona como una exhibición artística y religiosa, sino como un refugio de silencio en medio del ajetreo de las vacaciones.
Entre el aroma a incienso y la luz de las velas, los capitalinos encuentran un lugar para la meditación personal, reforzando la identidad religiosa que caracteriza al centro histórico durante la semana mayor.