23/04/2024
02:26 PM

Hondureños que estudian en Japón diseñan satélite artificial

Los dos estudiantes graduados de la Unah cursan su posgrado en el área de la ingeniería en sistemas aeroespaciales en el Instituto Tecnológico de Kyushu.

Tegucigalpa

El próximo año, Honduras entrará a la carrera espacial con la puesta en órbita del satélite Morazán, el primer dispositivo espacial hondureño.

El lanzamiento marcará un hito importante en la historia del país y se hará realidad mediante el trabajo de expertos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), el apoyo de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (Jaxa) y de dos estudiantes hondureños que están poniendo en alto el nombre de Honduras en Japón.

Se trata de los estudiantes Reynel Galindo y Wenceslao Bejarano, quienes actualmente cursan sus estudios de posgrado en el Instituto de Tecnología de Kyushu (Kyutech), en la ciudad de Kitakyushu, Japón.

LA PRENSA habló con los jóvenes hondureños, quienes serán los encargados de hacer el diseño y las pruebas al satélite previo a su lanzamiento al espacio.

Reynel Galindo, graduado de Ingeniería Eléctrica Industrial y de Ingeniería Mecánica Industrial en la Unah, llegó a Kyutech en el año 2020 a estudiar la maestría de Ingeniería en Sistemas Aerospaciales. Tras finalizar su maestría se convirtió en investigador de Kyutech, lo que le abrió la posibilidad de seguir con sus estudios de doctorado en el área de Ingeniería en Sistemas Espaciales en el instituto.

Galindo, de 33 años, realizará las pruebas que certificarán que el satélite está listo para su lanzamiento.

“Para nosotros poder certificar que un satélite puede estar en el espacio y que no va a fallar antes de llegar al espacio se hacen dos tipos de pruebas, una es de vibraciones y las otras son de termo vacío para corroborar que el satélite pueda funcionar a temperaturas extremas de alrededor de -100 grados centígrados”, explicó.

Wenceslao Bejarano entró hace cinco meses a Kyutech gracias a un programa de la Agencia de Cooperación Internacional Japonesa (Jica) y al igual que su compatriota estudia la maestría en Ingeniería de Sistemas Aeroespaciales.

Para saber

A inicios de febrero, las autoridades de la Unah aprobaron la licitación privada para adquirir los componentes con los que construirán el satélite Morazán.

Su rol en el proyecto Morazán se enfocará en el diseño de la estructura del satélite; es decir, cómo será físicamente.

“Una parte de nuestros objetivos estudiando en Japón es llevar los conocimientos a Honduras, poder desarrollar instituciones para que los niños que alguna vez vieron el espacio y dijeron que querían estar allí cumplan ese sueño y que puedan estudiar en una academia espacial”, manifestó Bejarano.

Para Mengu Cho, profesor del instituto Kyutech, los dos becarios hondureños al finalizar con sus estudios podrán poner en práctica lo aprendido cuando regresen a Honduras, convirtiéndose en contrapartes del instituto y desarrollando proyectos aeroespaciales para el país.

Señaló que el proyecto Morazán servirá para la prevención de desastres naturales y marcará las bases para que Honduras continúe lanzando más satélites al espacio.

Espacio

El satélite Morazán es un proyecto en conjunto con universidades de Guatemala y Costa Rica, y aunque su construcción se ha retrasado se espera que a finales de 2025 esté puesto en órbita y cumpla con las misiones para lo que será creado.

Los estudiantes explicaron que se trata de un CubeSat, el cual medirá 10x10x10 centímetros.

“La idea que se tiene de un satélite es que debe ser gigantesco, pero en realidad si uno ve las capacidades que tienen los celulares hoy en día, un CubeSat es lo mismo, para lo que lo necesitamos nosotros es para comunicación en lugares remotos, por lo que no necesitamos un satélite gigantesco, sino uno que nos comunique”, amplió Galindo.

" La misión principal del satélite Morazán es abrir el espacio para los hondureños. "

Una vez en órbita, entre sus misiones estará alertar problemas de inundaciones en zonas remotas y de alto riesgo en puntos identificados de Costa Rica, Guatemala y Honduras, de este último específicamente en la cuenca del río Ulúa.

A través de sensores se generarán datos de medidas del río y de viento que serán enviados a través del satélite a una estación de la Unah, con los que se pretende predecir el comportamiento de las fuentes de agua.

Una vez aprobado el satélite será entregado a Jaxa, quienes se encargarán de enviarlo a la Estación Internacional Espacial y a través de un brazo mecánico será lanzado a la órbita espacial desde el Módulo de Experimentos Japonés, denominado Kibo.

Los becados certificarán el satélite Morazán antes de su lanzamiento al espacio en 2025.