Más allá del boleto a la siguiente ronda, el conjunto dirigido por Carlo Ancelotti recibió un duro golpe por parte del reglamento disciplinario de la FIFA.
La selección de Brasil sufrió, estuvo al borde de una eliminación histórica, pero reaccionó a tiempo para derrotar a Japón y sellar su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.
La Canarinha demostró por qué es una de las selecciones más temidas del planeta y, cuando parecía al borde de una eliminación histórica, encontró fuerzas para protagonizar una remontada agónica