Aníbal Ehrler, titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), despejó las dudas sobre el futuro del corredor turístico en la carretera CA-13. El funcionario anunció que el engranaje para esta monumental obra comenzará a moverse en pocas semanas con el lanzamiento de la primera licitación.
La estrategia de la SIT se dividirá en etapas clave para cubrir los procesos en menos tiempo. En las próximas dos semanas se estaría lanzando la licitación para el tramo La Barca-El Progreso y un mes después el corredor entre El Progreso-Tela.
Posteriormente, el concurso para la supervisión y construcción de los tramos principales. Para finales de este año, se cerraría el proceso de licitación con el tramo entre Tela y La Ceiba. La obra de los cuatro carriles quedó en suspenso en el gobierno anterior.
Inversión y tiempos de entrega
Ehrler detalló que la inversión estimada ronda los 350 millones de dólares, (unos 9,000 millones de lempiras) y se ejecutará con apoyo financiero del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
El emblematico proyecto que desarrollará el turimo en el litoral Atlántico de nuestro país, contempla una tercera etapa entre La Ceiba y Trujillo, que entraría bajo otros financiamientos, con el Banco Mundial y Gobierno de España, según se conoció.
La obra de cuatro carriles comprende 36.63 kilómetros de La Barca a El Progreso, en el departamento de Yoro, 68.35 de El Progreso a Tela y 94.20 entre Tela y La Ceiba, para un total de 199 kilómetros de longitud.
Sobre el tiempo de ejecución, el ministro Ehrler fue claro. "La idea es que estos procesos duren entre 18 y 24 meses, es decir, entre 2027 y 2028. "Nuestra meta es terminarlos antes de que finalice el 2028", expresó.
Estrategia para evitar retrasos
Ante la consulta de si este proyecto será una realidad tangible en la actual administración nacionalista, Aníbal Ehrler se mostró optimista y comprometido. "Es nuestra obligación hacerlo, tenemos que hacer nuestros proyectos realidad", apuntó.
Destacó además el uso de un modelo contractual dinámico. "La cosa es que tenemos que agilizar y la ventaja es que tenemos un tipo de contrato que se llama diseño y construcción. No nos hace esperar seis u ocho meses por el diseño, sino que, una vez que adjudicamos, se va diseñando y construyendo al mismo tiempo", explicó.
Asimismo, Ehrler enfatizó que para evitar que la obra se detenga, han priorizado una planificación financiera, técnica y robusta desde el inicio. "Tenemos que tener una buena planificacion financiera y técnica para que no nos toque pararnos en el camino", apuntó.
Mano de obra hondureña
Uno de los puntos más relevantes para las comunidades aledañas es la generación de empleo. Ehrler aseguró que los contratos se dividirán en varios lotes para ser adjudicados a diferentes empresas, lo que permitirá mayor celeridad y distribución de trabajo.
"La mano de obra será cien por ciento local. Es parte del contrato; no se puede contratar personal que no sea de la zona. Todas las actividades manuales serán absorbidas por el sector", puntualizó.