Un video impactante que circula en redes sociales muestra al juez Alan Urbina del Juzgado de Letras de Roatán disparando un arma de fuego en un bar restaurante de la zona, poniendo en peligro la vida de ciudadanos isleños.
Según investigaciones, una de las víctimas es un ciudadano de raza negra de apellido McLaughlin, del sector de Diamond Rock, municipio de Santo Guardiola, quien escapó milagrosamente de las balas del juez.
Este incidente no es un hecho aislado. El juez Urbina ya había sido denunciado por la organización OFRANEDH por ordenar el desalojo violento de la comunidad garífuna de Punta Gorda, a pesar de no existir una sentencia firme.
Además, enfrenta más de 45 denuncias en la Inspectoría de Tribunales por presunto abuso de poder, las cuales no han prosperado. Se rumora que también tiene una denuncia en proceso de requerimiento en la Fiscalía de Enjuiciamiento en Tegucigalpa.
La comunidad isleña exige un pronunciamiento oficial de la Presidenta del Poder Judicial y de la Inspectoría de Tribunales, así como una investigación exhaustiva sobre este tipo de funcionarios.