El gabinete económico de Honduras ha iniciado una carrera contra el reloj en el Congreso Nacional para buscar aprobar un paquete de reformas legales exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tras dos años de estancamiento en el programa suscrito en 2023, el Gobierno busca ahora cumplir en tiempo récord con los estándares del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat).
El objetivo es evitar que el país caiga en "listas grises" internacionales, lo que restringiría severamente el acceso a líneas de crédito externas y encarecería el financiamiento para proyectos de inversión pública.
La estrategia gubernamental se centra en transparentar el origen de los recursos y fortalecer la lucha contra el lavado de activos, requisitos que el organismo multilateral considera innegociables para concluir con éxito la cuarta y quinta revisión del acuerdo.
De lograrse los consensos legislativos, Honduras tendría acceso inmediato a un apoyo presupuestario que ronda los 240 millones de dólares.
"Si Dios lo permite y si los trabajos cumplen con sus obligaciones y logramos pasar las reformas en el Congreso Nacional, habrá un apoyo que rondará los 240 millones de dólares", puntualizó Hércules sobre el destino de los fondos.
Estos fondos son vitales para oxigenar las finanzas estatales y dar continuidad a los proyectos de infraestructura y programas sociales previstos para el cierre del año fiscal.
"Hoy nos ha citado en el Congreso Nacional para reunir con la junta directiva y jefes de bancada para poder analizar una serie de reformas que ha solicitado la misión del Fondo Monetario Internacional enfocados al mecanismo Gafilat", explicó Emilio Hércules, secretario de Finanzas.
Entre las reformas que deberán ser discutidas por los diputados destaca una modificación a la Ley Orgánica del Presupuesto, diseñada para proteger la Caja Única del Tesoro y garantizar un manejo más rígido de los fondos públicos.
Asimismo, se contempla la actualización de la Ley de Lavado de Activos y de la normativa contra el Financiamiento del Terrorismo.
No obstante, el punto de mayor sensibilidad política y empresarial es la Ley de Beneficiario Final, que busca crear un registro detallado en la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) para identificar quiénes poseen realmente el control de las sociedades mercantiles en el país.
El Gobierno ha enfatizado que estas exigencias no son decisiones discrecionales de la actual administración, sino parámetros globales que Honduras debe adoptar para mantener su competitividad financiera.
En ese sentido, la Secretaría de Finanzas ha iniciado una ronda de socialización con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la banca privada para mitigar las resistencias.
"Este es un estándar internacional, no es un capricho de ningún funcionario de ningún gobierno; este es un tema que afecta al Estado de Honduras en vista de que no queremos entrar a las listas grises", señaló el secretario Hércules.
Devaluación del Lempira
En el ámbito monetario, las autoridades han salido al paso de las especulaciones sobre una devaluación acelerada del lempira como parte de las condiciones del FMI.
Según Hércules, el deslizamiento de la moneda responde a análisis técnicos internacionales y a la disponibilidad de divisas, descartando que exista una imposición directa del Fondo en este sentido.
Actualmente, el Banco Central de Honduras (BCH) mantiene un esquema de subasta de divisas que, según cifras oficiales, ha logrado satisfacer la demanda interna y reducir la especulación que afectó al mercado cambiario en meses anteriores.
A pesar de la apertura del mercado, el comportamiento del tipo de cambio sigue siendo uno de los temas de mayor vigilancia para los sectores productivos, dado que el FMI suele sugerir políticas monetarias "realistas" que reflejen el valor de mercado de la moneda.
Sin embargo, Finanzas sostiene que la estabilidad actual es favorable y que el foco de la misión internacional está puesto primordialmente en la transparencia fiscal y el fortalecimiento del marco legal contra flujos ilícitos, más que en ajustes cambiarios drásticos.
"La devaluación de la moneda se debe a un análisis que se lleva a cabo internacionalmente en vista de los recursos que tenga Honduras; es un tema de política monetaria que deberá explicar el Banco Central", aclaró el titular de Finanzas.
El tiempo es el principal adversario para el Ejecutivo, ya que la misión del FMI concluirá sus reuniones presenciales el próximo lunes tras un encuentro definitivo con la Presidencia de la República.
El directorio del Fondo en Washington tiene previsto analizar el caso hondureño a finales de este mes, por lo que la aprobación de las reformas en el Congreso Nacional debe ocurrir en las próximas semanas para que Honduras sea evaluada favorablemente.
La reactivación del programa es vista como un sello de confianza para otros organismos multilaterales y cooperantes internacionales.