Tegucigalpa, Honduras.
El cobro de peaje en la primera caseta instalada en la comunidad de Zambrano, a unos 33 kilómetros de Tegucigalpa, se pospuso ayer para el próximo 26 de junio por decisión del Gobierno y la empresa concesionaria.
La disposición se adoptó para dar un tiempo a fin de que la población conozca los montos que le tocará pagar por transitar en la vía, pero eso no implica que habrá una renegociación de las tasas establecidas.
Ana Julia García, viceministra de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), confirmó el martes a LA PRENSA que era muy probable que se postergara la recaudación debido a que no se habían socializado las tarifas con la población.
La funcionaria precisó que aún falta concluir algunos detalles, como la señalización de la carretera que hasta hace unos días se pavimentó, por lo que se debe esperar más tiempo para pintar las señales. “Lo más importante es la socialización con los transportistas, dueños de buses y toda la publicidad necesaria para que la población se entere del cobro del peaje. Eso es fundamental”, expuso.
David Palma, gerente general de Covi, anunció ayer que tras una reunión con las autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Coalianza se adoptó la decisión entre todos los participantes de prorrogar la fecha de inicio de la recaudación.
“En la reunión de ayer (martes) acordamos postergar el cobro del peaje con el ministro de Infraestructura y la gente de la Superintendencia hasta el 26 de julio. Durante este tiempo informaremos a los usuarios”.
Simulacro
Palma avisó que hoy comenzará un simulacro de cobro con el objetivo de que los usuarios conozcan los servicios y las tarifas para evitar un impacto fuerte en la población al llegar a la caseta y desconocer el pago del peaje. “Queremos evitar un impacto fuerte para los usuarios con el cobro de un peaje donde antes no lo había. Buscamos evitar que un usuario llegue y nos diga que no sabía del cobro y que no anda dinero”, explicó.
Añadió que el recaudo no es para el consorcio, sino que el contrato establece que el dinero se debe invertir en la carretera para rehabilitarla y darle mantenimiento. Se estima una inversión de al menos 2,520 millones de lempiras durante la concesión.
El convenio estipula que Covi debe ampliar varios tramos de la carretera de dos a cuatro carriles. Palma expuso que en octubre iniciarán esas obras. “Tenemos un cronograma de actividades, según el cual debemos comenzar en octubre de este año con las obras de implicación de acuerdo con el contrato”. En cuanto a las obras de rehabilitación, expresó que iniciaron en abril, específicamente en la carretera que va de Villanueva a Cortés y posee cuatro carriles, pero se halla en mal estado.
Tarifas
Covi construirá cuatro casetas en total. Tres de ellas estarán entre Tegucigalpa y Cortés. En cada una de ellas, los usuarios deberán pagar de acuerdo con el tipo de vehículo que utilicen.
Los automotores de un eje, como los turismos, tendrán que pagar al menos 18 lempiras y los de dos ejes, como los buses, 71 lempiras.
En cambio, los camiones de tres ejes deberán cancelar hasta 106 lempiras y los vehículos pesados de cuatro ejes, 141 lempiras.
Entretanto, los automotores de cinco ejes tendrán la obligación de cancelar 176 lempiras; mientras tanto, los camiones de hasta seis ejes pagarán 212 lempiras. Las tarifas en las casetas de peaje serán las mismas, con excepción de la estación de Lamaní, Comayagua, donde los conductores pagarán desde 18 hasta 316 lempiras por transitar en la zona.
Palma argumentó que mediante un estudio hecho en Latinoamérica, las tarifas en Honduras son las más bajas y puso como ejemplo que una persona que viaja de Tegucigalpa a Puerto Cortés en un vehículo liviano pagaría 0.01 de dólar por cada kilómetro que recorra; en cambio, en otros países como Panamá se paga hasta 0.15 de dólar.
Tarifas irreformables
David Williams, superintendente de las alianzas público-privadas, apuntó que las tarifas ya fueron establecidas por el Congreso Nacional y están contempladas en el contrato de concesión, por lo que no se renegociarán pese al rechazo de la población, que alega que son muy altas.
Manifestó que habrá una excepción para quienes viven en las zonas aledañas a las casetas donde se cobrará la tarifa debido a que estos usuarios pasan diariamente por estos lugares.
“Las tarifas están establecidas por el Congreso Nacional y hay que respetarlas, pero vamos a negociar las tarifas con la gente que vive en los alrededores”, explicó.