Su rostro parece marcado por la cautela y la seriedad que requieren este delicado proyecto de la Selección de Honduras, pero su semblante se altera con una sonrisa al recordar las palabras de su esposa cuando él decidió agarrar la pizarra después de colgar los guantes.
“Aquí no paramos de sufrir”, rememora aquella expresión de su amada. Esa decisión de ser entrenador lo ha traído hoy a Honduras y él no esconde la ilusión que tiene por querer hacer feliz a todo un país desde una trinchera de honor: el banquillo de la Selección Nacional.
“Yo creo que aquí en Honduras hay herramientas. Con estos futbolistas, siendo difícil, es posible”, prende la fe José Francisco Molina, el técnico español que ha desembarcado recientemente en suelo hondureño para tomar las riendas del equipo de todos los catrachos.
Venció al cáncer y siendo portero debutó como jugador de campo en la selección española. Particular historia del adiestrador que ya luce la camisa nacional con la 'H' en el pecho. “A mí lo que me seduce del fútbol son los desafíos difíciles”, cuenta en medio de una charla precedida por una buena plática extracámara en la que habló de aquel doble título (Liga y Copa del Rey en la temporada 1995/1996) con el Atlético de Madrid de España.
Lo acompaña Francis Hernández, el nuevo director deportivo de la Federación de Fútbol de Honduras y artífice de que su compatriota Molina sea la brújula de un barco que tiene tres eliminatorias seguidas sin encontrar puerto mundialista. “El objetivo a largo plazo es esa clasificación”, lanza el estratega en ese mano a mano exclusivo realizado en las instalaciones de la Casa del Fútbol en la capital...
ENTREVISTA EXCLUSIVA
Profesor, un gusto charlar con usted. Cuéntenos, ¿soñó con ser portero?, ¿siempre anheló con ser futbolista?
Ser futbolista sí. Desde pequeñito me ha gustado mucho y siempre fue un sueño. Lo de portero llegó circunstancial, podemos decirlo de alguna manera. En mí sí fue circunstancial, luego las características te llevan a un puesto o a otro, pero eso puede pasar más con un defensa que puede convertirse en delantero o al revés, ¿no? Pero un portero empieza de portero y ahí se queda. Disfruté mucho mi profesión como futbolista, como portero. Aprendí a disfrutar una posición que posiblemente sea la más complicada en el fútbol. Y con sus momentos bonitos, muy bonitos, y con sus momentos duros, muy duros, la disfruté mucho. Y ahora estamos en otra historia.
Por cierto, le tocó jugar en otra posición del campo, ¿verdad?
O sea, si te refieres a que pude jugar un partido como jugador, sí. Tengo la anécdota esta de tener que debutar con la selección de mi país como jugador de campo. Se dio por circunstancias del partido, de lesiones y estas cosas. Tuve que jugar 20 minutos como jugador de campo. Una de las cosas que disfruté como nene. No es normal. No fue el debut soñado, porque nadie lo esperaba.
En 2002 se anuncia que tiene cáncer de testículo. ¿Pensó que era el final?
No, la verdad que nunca. Afortunadamente nunca tuve esa sensación. Sí tuve la sensación de que estaba ante un momento muy complicado en mi vida. Y no fue fácil, lógicamente. Pero, afortunadamente y con la ayuda de mucha gente, sobre todo con la ayuda de todos los doctores que me trataron, yo me puse en manos de la gente que sabía y ellos tuvieron el acierto de curarme y de que sigamos todavía aquí. Es una experiencia difícil, que lógicamente te marca. Fue un reto más que la vida te pone por delante. Fue algo que lo pudimos superar y que nos enseñó los aprendizajes necesarios para seguir en la vida de la mejor manera posible.
A ver, ¿en qué momento decide ser entrenador y qué técnico fue el que más lo marcó?
Yo decidí ser entrenador cuando me retiré. De hecho, empezando en el fútbol me saqué los dos primeros títulos de entrenador que entonces habían en España. Luego realicé mi carrera como profesional del fútbol. Y al retirarme, me quedaba un último curso para tener la máxima titulación. Al retirarme lo hice, siendo sincero, sin tener la sensación o la certeza de que realmente iba a ser entrenador o no. Pero al hacer ese curso sí me empezó a picar el gusanillo y quise probar y tuve la suerte de poder entrar en la academia de Villarreal, que es una referencia en España en cuanto a la formación tanto de jugadores como de entrenadores. Una cosa es jugar y saber y otra cosa es ser entrenador. No solo es saber de fútbol, que es una parte muy importante. Cuando entré allí y ya llegué a probar, ya me enganchó, ya fue como ¡Buah! Esto me encanta, ¿no? Y sí, es verdad, te reconozco que tiene su parte muy tensa también. Mi señora me decía, ‘Joder, has sido portero y ahora te metes a entrenador. Aquí no paramos de sufrir’ (Molina no puede contener la risa). Pero dentro de ese sufrimiento existe mucha satisfacción también cuando las cosas van bien y cuando ves que consigues cosas. Y a mí me enganchó y tuve el paréntesis de la Federación Española porque me surgió la posibilidad de coger otro rol y de seguir aprendiendo y de ayudar al fútbol de mi país en otro punto, pero siempre teniendo claro que eso no era lo que yo realmente disfrutaba. Llegado el momento, pues volví a encauzar mi trayectoria profesional hacia los banquillos.
Cuando lo busca Francis y le habla de la posibilidad de dirigir a Honduras, ¿qué es lo primero que usted piensa?
Lo primero que pienso es, ojalá, ojalá se dé. Y así se lo transmití a él también: ‘Me hace mucha ilusión. Es un reto que me encantaría poder aceptar y que ojalá me podáis elegir a mí, porque a mí me encantaría, me encantaría poder ayudarte en este camino, en este proceso, en este proyecto que te han puesto entre manos’. En cuanto él me comenta la posibilidad, yo me pongo a investigar, a ver jugadores, equipos y a recibir toda la información que pudiera sobre fútbol y el futbolista hondureño.
Honduras es una selección que ha sido golpeada con tres eliminatorias seguidas sin clasificar. ¿Qué lo sedujo a usted para el sí? ¿Qué me sedujo venir a Honduras?
Eso, la dificultad, el desafío, pues que la vida ahora es todo, de retos, de desafíos, podríamos decir que lo fácil lo puede hacer cualquiera, lo importante es hacer lo que quizás otros no pueden hacer o no han podido hacer, por las razones que sean, porque a veces ni siquiera es culpa o fallo de uno. A mí lo que me seduce del fútbol son los desafíos difíciles; lo fácil es irte a jugar al fútbol con los amigos y ahí disfrutamos todos, luego nos vamos a tomar unas cervecitas, nos contamos unos chistes, nos reímos, y eso está muy bien, pero a mí lo que me seduce es el fútbol profesional, los retos, intentar llevar a un equipo, a una selección, a un sitio importante, conseguir cosas que no haya conseguido o que sean difíciles de conseguir. Eso es básicamente lo que seduce, y lógicamente, el entender que tienes las herramientas para poder conseguirlo, porque esto no es decir, mira me voy a ir y no voy a tener nada, pero el reto voy a ver si lo consigo. Pero yo creo que aquí hay herramientas, desde la Federación, tanto el presidente como el director deportivo, están alineados, tienen claro que es lo que quieren. Están invirtiendo en que esto funcione, y lógicamente con los futbolistas, que es una parte muy importante. La capacidad y la calidad que yo veo en el futbolista hondureño, entiendo que con estos futbolistas, siendo difícil, es posible. Me apetece embarcarme en este proyecto e intentarlo todos juntos.
¿Cuál es la mayor exigencia de la Federación: la clasificación al Mundial o sentar las bases para un proceso a largo plazo?
El proyecto a largo plazo y el proceso, pero también con el objetivo de esa clasificación para el Mundial, es que no está reñida una cosa con la otra. Son cuatro años largos que vamos a tener para trabajar, para intentar conseguir esa clasificación, vamos a tener tiempo y hay que empezar a plantear el surgimiento desde ya, lógicamente, desde el primer momento, y eso es lo que vamos a hacer, pero el objetivo a largo plazo es esa clasificación.
Mucha gente cree que el éxito pasa por tener legionarios en buenas ligas para que pesen en la Selección y otros piensan que la clave es montar una buena de futbolistas de la liga local. ¿Usted cómo lo ve?
Creo que la clave está en que todo futbolista hondureño juegue donde juegue, quiera venir a la selección, se comprometa a trabajar por la Selección, que entre todos seamos capaces de formar un equipo, de formar un grupo, de formar una familia, que empujemos todos juntos. No creo que tenga que ser de aquí, de afuera. Yo lo tengo claro, las puertas de la Selección están abiertas para todo el mundo que demuestre su calidad, para todo el mundo que demuestre su compromiso, para todo el mundo que quiera ayudar y ser ayudado dentro de un grupo y empujar hacia el mismo sitio. A partir de ahí, yo tomaré las decisiones que entienda en cada momento que son las mejores para la selección hondureña. Ni para mí, ni para el jugador, sino que la mejor decisión para ayudar a la Selección a ganar. Con los jugadores que en cada momento entienda que están mejor preparados para ello. Los jugadores de Honduras juegan en cualquier otro sitio. Eso no va a ser de por sí determinante. Depende en qué liga juegues, a lo mejor tu nivel es más alto, tu nivel físico es más fuerte o es más resistente. Puede haber diferencias, pero buenos futbolistas hay en todos los sitios.
Profe, ¿ha visto partidos de Honduras en la eliminatoria pasada?, ¿qué conclusiones ha sacado?
Sí, sí he visto partidos, pero no sé opinar sobre eso. Me parece que por mi parte no sería correcto. Se podría malinterpretar, podría haber gente que pensase que podría estar criticando algo. Respeto y valoro mucho a cualquier entrenador porque sé la dificultad que es entrenar en un club y en una Selección. Es muy difícil y a veces se consiguen los objetivos y a veces no. No tengo ninguna duda de que la gente que estuvo hizo todo lo que estuvo en sus manos para conseguirlo. Por las razones que sean, no se consiguió. No voy a entrar a valorar aspectos del pasado. Mi trabajo es pensar en el presente, crear de cara al futuro y convencer a la gente de que con la manera con la que nosotros vamos a hacer las cosas, conseguir los objetivos va a ser posible.
¿Cuál cree que es el mayor desafío que tendrá en la Selección de Honduras?
El mayor desafío, desde mi punto de vista, siempre en una selección es conseguir esa unidad, porque son jugadores que vienen de distintos equipos, a veces hay rivalidad incluso entre ellos. Hoy en día el fútbol es tan global que en todas las selecciones pasan jugadores que juegan en distintos países y los tienes que unir todos. Conseguir que esos futbolistas se conviertan prácticamente en un equipo, en una familia, en que todos vayan a una, en que todos confíen en lo que se está haciendo, desde mi punto de vista ese es el reto más importante que tiene un seleccionador.
A ver, profe, yo sé que ya dijo que es muy del presente, pero proyectándose un poco en el tiempo, ¿qué tendría que pasar para que usted cuando se vaya, en 2031, 2036 u otra fecha, diga misión cumplida?
Si me voy en el 2036, pues es que ha ido todo lo mejor posible ja, ja, ja. Si yo estoy aquí 10 años como seleccionador, es que todo es perfecto. Da igual lo que haya pasado, habrá merecido la pena. ¿Cuánto tiempo me miro acá? Yo no me veo nada y, además, tengo muchas ganas de que llegue el próximo día 23 para viajar a Madrid, para ponerme adelante de los futbolistas, juntarme con todos, empezar a trabajar e intentar disfrutar todo lo que pueda esa concentración, que podamos ganar el partido, y a partir de ahí, a seguir trabajando pensando en junio. No voy a ir más allá, no es mi manera de ver la vida, mi manera de ver la vida es disfrutar ahora, intentar hacerlo lo mejor posible ahora. Si las cosas me salen bien ahora, el futuro va a ser buenísimo. No me preocupa lo que va a ser en el futuro, me preocupa lo que pasa ahora.
¿Qué tanta ilusión le hace verse en ese Mundial 2030 escuchando el himno de Honduras?
Muchísima, por eso estamos aquí, porque es un reto apasionante, bonito y es un reto que nos gustaría conseguir a todos los que nos hemos embarcado en este proyecto y todos soñamos con eso. Pero vuelvo a insistir, desde el presente. Si pensamos en lo bonito que va a ser estar en “x” campo de fútbol en el 2030 escuchando el himno, tal vez nos estamos olvidando de lo que tenemos que hacer ahora.
¿Cómo conceptualiza al futbolista hondureño?
Creo que hay distintos perfiles, como en todos los sitios. Hay más fuertes, más aguerrido, más potentes, más rápidos, mejores técnicamente, más habilidosos... Hay distintas condiciones y que a todos ellos nosotros les ayudemos a rendir a su máximo nivel que puedan y lo pongan al servicio de la Selección. Con la capacidad y la calidad que nosotros sentimos que tiene el futbolista hondureño, no tenemos ninguna duda de que se pueden conseguir cosas importantes.
¿Qué le pareció la Casa de la H en Siguatepeque?
Muy bien, me encantó. Un sitio fenomenal, tranquilo, donde se puede trabajar muy bien, con todo lo necesario para poder realizar un buen trabajo y realizar una buena concentración. Es verdad que falta un campo de fútbol, pero la Federación está trabajando para que se pueda tener y ya esté prácticamente completo. Me parece un sitio muy bonito para trabajar, hacer concentraciones ahí, desde la tranquilidad. Nos va a ayudar.