TEGUCIGALPA

Ana Paola Hall, consejera presidenta del Consejo Nacional Electoral, respondió ayer a las acusaciones del “asesor presidencial”, Marvin Ponce, quien calificó su viaje de misión a las elecciones de Paraguay como “sospechoso”.

“Las declaraciones del Sr. Ponce no son casualidad, ni son un hecho aislado; se dan dentro de un contexto claro: dos consejeras que hemos defendido la independencia y autonomía del órgano electoral, no subordinado a ningún otro poder, primero ante la no aprobación del presupuesto electoral y luego, ante el rechazo que el CNE sea tratado como oficina gubernamental”, expresó en un carta Hall.

La consejera señaló que el fin de Ponce es dañar su nombre como miembro del pleno, por mantener una postura firme en defensa de la autonomía del CNE y del manejo del proceso desde el pleno. Otro de los objetivos de las declaraciones es descalificar el proceso de contratación del sistema de transmisión de resultados preliminares (Trep) con señalamientos a empresas que participan. Por último, Hall indicó que Ponce busca desacreditar el proceso electoral, de tal modo que no tenga éxito y boicotear las elecciones generales con ulteriores propósitos desconocidos.

La presidenta del pleno de consejeros del CNE señaló que el 7 de junio el Tribunal Supremo de Justicia Electoral de Paraguay envió la invitación para asistir a las elecciones internas simultáneas de partidos y movimientos políticos.

Las declaraciones de Marvin Ponce establecen que este viaje fue sospechoso y que no se sabe si fue invitada por la empresa Excelsis o por el órgano electoral paraguayo.

“Esto no tiene nada de sospechoso, el viaje tuvo carácter estrictamente oficial y público, donde, incluso, se destaca que me desempeñé como jefa de misión”, manifestó Hall. La consejera aclaró que no tiene ninguna relación con ninguna empresa participante en el proceso de adjudicación del Trep.