26/06/2022
03:08 PM

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Escuela de Santa Cruz cumple 204 días de clases presenciales

El padre Víctor Manuel Calderón, director de la escuela, dice que culminarán clases el 21 de diciembre. Maestros y niños cumplen con todas las medidas de bioseguridad.

SANTA CRUZ DE YOJOA

Después de una hora de camino desde la aldea El Zapote hasta el casco urbano de Santa Cruz, los hermanos Gian Carlos, Jade y Camila Pereira llegan todos los días a la escuela Mercedes Calderón, que hoy cumple 204 días de clases en medio de la adversidad.

Los pequeños Pereira cuentan a LA PRENSA que todos los días se despiertan a las 4:00 am para prepararse y asistir a clases antes de las 7:00 am. El compromiso por la educación se lo inculcó su madre Sergia Rosario Pereira; ella era maestra en la misma escuela, pero lamentablemente murió el año pasado al perder la batalla contra el cáncer.

Al igual que los hermanos Pereira, otros 57 alumnos reciben clases de lunes a sábado en la única escuela del país que desde el 6 de enero ha dado clases consecutivas en medio del covid-19.

Las clases son impartidas en galeras construidas por los padres de familia. Los pequeños visten sus uniformes azul y blanco, la mayoría de ellos ya desgastados porque son donados.

En la escuela hay 60 alumnos y cinco maestras voluntarias, que solo reciben un bono de 1,500 lempiras por parte de la alcaldía, pero este año no han recibido pago. Sin embargo, no han dejado de dar clases.

En el pequeño predio donde funciona la ejemplar escuela hay estructuras elaboradas con llantas viejas por los mismos alumnos. Al fondo de la propiedad hay una pequeña granja donde tienen cerditos y gallinas. En otra área hay cultivos y una cocina, adonde preparan sus propios alimentos.

Los maestros, padres de familia y alumnos se han comprometido a tomar todas las medidas preventivas ante la pandemia. Los niños reciben clases al aire libre, no se quitan las mascarillas, excepto a la hora de la merienda, que no es en tiempo de recreo, sino cuando todos consumen los alimentos en sus propios pupitres, antes de pasar por un proceso de desinfección.

Vilma Bueso, presidenta de la sociedad de Padres de Familia, dijo que tiene tres hijos en esa escuela. “La educación que reciben aquí es superior a otras, y es que todos somos como familia, hasta a mí me exigieron que terminara mis estudios del colegio”.

El padre Víctor Manuel Cortés, director de la escuela, aseguró que hasta el momento no han tenido ni un solo caso de contagio de covid. “Alumnos y maestros cumplimos con las medidas de bioseguridad dentro y fuera del centro educativo”. Debido a que no es una escuela gubernamental, pero sí pública, han formado una microempresa de venta de tamales, de donde generan ingresos para abastecer de merienda y logística para las clases.

“Cada 15 días, las madres y maestras hacen 1,500 tamales que son vendidos en el municipio y hasta se hacen envíos a San Pedro Sula, algunas personas generosas de otros países nos compran tamales y piden que se los demos a los niños como merienda, y es que todos los estudiantes son de familias humildes”, explicó.

La escuela Mercedes Calderón funciona en un predio prestado, por lo que la alcaldía ya les donó un terreno, pero urgen de cuatro millones de lempiras y otras ayudas para la construcción de un centro educativo digno.

“Cargill se comprometió a construir la granja y la cocina, pero necesitamos que se nos apoye para construir las aulas y el cerco”, contó el director.

Aun así, la meta de la escuela, los hermanitos Pereira y los 57 niños es lograr 300 días de clases al finalizar su periodo el 21 de diciembre.