Tegucigalpa. Un retroceso en la evolución y certificación de la Policía Nacional, así consideran varios sectores el reingreso de al menos 2,500 policías separados por falta de idoneidad.

El próximo lunes se pondrá en pie el protocolo de reingreso de agentes y oficiales que hace seis años la Comisión de Depuración y Transformación de la Policía Nacional separó de sus labores.

“Me parece que es una decisión desacertada, creo que la Policía Nacional, en lugar de involucionar, lo que debe hacer es continuar con el proceso de profesionalización de su recurso humano”, declaró Omar Rivera, quien fue miembro de la Comisión de Depuración. Según Rivera, “eso solamente se logra garantizando que quienes integren la Policía egresen de la Academia Nacional de Policía y del Instituto Tecnológico Policial”.

Rivera recordó que a la mayoría le cancelaron sus prestaciones laborales: “El hecho de que salieron de la institución por falta de idoneidad no solamente es porque sean corruptos, sicarios o se enriquecieron de manera ilegal, hay elementos de carácter físico, intelectual, vocación, de su capacidad, que también motivaron que se tomara la decisión de cancelarlos de la institución; otros se fueron de manera voluntaria de la Policía”.

Carlos Hernández, exmiembro de la comisión depuradora, dijo que “reintegrarlos es responsabilidad del Ejecutivo. La historia se encargará de juzgar esta acción, por el bien de Honduras esperamos que no tenga consecuencias negativas para el país”.

Entre tanto, Julieta Castallanos, exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), expresó que “el Gobierno de la señora Castro ya tomó una decisión. El Ejecutivo, la Secretaría de Seguridad y la Dirección de la Policía saben a la perfección lo que están haciendo y las consecuencias de esta decisión”. Adivirtió: “Sobre ellos recaerá la responsabilidad de esta decisión”.

El jefe de Recursos Humanos de la Policía, Juan López Róchez, justificó que este es un proceso de reingreso que está contemplado en un protocolo estructurado para tal propósito, con la finalidad de captar personal idóneo, confiable, capaz, dotado de competencia y de experiencia que venga a incrementar el talento humano.

Dice que en busca de dar más seguridad “ha hecho que nosotros tengamos la necesidad de contratar personal, y qué bien que sean exfuncionarios de la Policía y de las Fuerzas Armadas, que ya tienen una formación, ya toca reentrenarlos, recapacitarlos”.