La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) declaró alerta verde para cinco departamentos de Honduras debido al ingreso de un frente frío que afectará el territorio nacional.
La medida preventiva aplica para Islas de la Bahía, Cortés, Atlántida, Colón y Gracias a Dios, y tendrá una vigencia de 48 horas, a partir de las 6:00 de la tarde de este jueves 5 de febrero, según el boletín oficial de Copeco.
De acuerdo con el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), el frente frío ingresará al país durante la medianoche, acompañado de vientos frescos del norte, oleaje alterado en el mar Caribe y un marcado descenso de las temperaturas.
Las autoridades meteorológicas pronostican oleaje de entre 2 y 4 pies de altura, con máximos de hasta 6 pies, además de cielo nublado y precipitaciones intermitentes de moderadas a fuertes, principalmente en las regiones del noroccidente y norte del país.
Se estima que las lluvias podrían dejar acumulados diarios de hasta 100 milímetros en sectores urbanos de la costa norte, y más de 150 milímetros en zonas montañosas, especialmente en la Sierra de Omoa y la Sierra Nombre de Dios.
Estas condiciones podrían provocar inundaciones, así como el incremento en los niveles de ríos y quebradas que desembocan en el mar Caribe, sobre todo en los departamentos de Atlántida, Cortés y Colón, donde predominan ríos de corto recorrido.
Mientras tanto, en el resto del occidente y algunas áreas del centro del país, se espera cielo de medio nublado a nublado, con lluvias y lloviznas débiles y dispersas, sin descartar descensos leves de temperatura.
Copeco también advirtió que en el sur y suroccidente se podrían registrar rachas de viento entre 50 y 70 kilómetros por hora, lo que representa un riesgo adicional para viviendas y estructuras vulnerables.
Las autoridades recomiendan asegurar techos, limpiar cunetas, tragantes y desagües, proteger a niños y adultos mayores del frío, evitar cruzar ríos o quebradas crecidas, y que las personas que viven en zonas vulnerables tomen medidas preventivas o evacúen hacia lugares seguros de ser necesario.