"No tenía libertad": La historia de Karol, hondureña asesinada por su expareja en Kansas
Entre lágrimas, una madre hondureña pide apoyo para repatriar el cuerpo de su hija, Karol Morales, y darle sepultura en su natal Tocoa, Colón, tras presuntamente ser asesinada por su expareja, un hombre que no habría aceptado el fin de la relación
- Actualizado: 05 de febrero de 2026 a las 14:37 -
Entre lágrimas y con la voz quebrada, una madre hondureña pidió ayuda para traer de regreso a su hija para darle sepultura en su tierra. Karol Morales tenía apenas 20 años y su vida terminó de forma violenta en Estados Unidos. Hoy, su familia solo pide una cosa: despedirse de ella como merece.
Karol era originaria de Tocoa, Colón, y desde hacía un tiempo residía en Kansas City, donde había emigrado en busca de mejores oportunidades para ella y sus hijos.
Según el testimonio de su madre, la joven fue asesinada presuntamente por su expareja a inicios de esta semana, un hombre que no habría aceptado el fin de la relación.
"Necesito que a mi hija me la vuelvan a traer para darle una cristiana sepultura", suplicó la madre entre lágrimas, al explicar que no cuenta con los recursos económicos para repatriar a su hija desde Estados Unidos.
De acuerdo con su relato, Karol había decidido separarse y empezar de nuevo: "Mi hija quería vivir en paz", dijo.
La mujer aseguró que su hija sufrió violencia doméstica durante los años que estuvo casada. Contó que Karol le relataba cómo su pareja no le permitía comunicarse con nadie ni salir con libertad.
"No la dejaba hablar con nadie, le quebraba el teléfono, no la dejaba salir... mi hija no tenía libertad", relató.
La madre también recordó momentos en los que Karol le mostraba los golpes que sufría: "Me enseñaba los moretones en la cara y me decía: 'mami, mire cómo me dejó'", contó con dolor.
"Él le decía que volviera, pero mi hija le dijo que no, que la dejara en paz, que quería vivir tranquila y trabajar por sus niños", relató la madre, convencida de que Karol intentó rehacer su vida lejos de la violencia.
Según la información que recibió la familia, el presunto agresor habría disparado contra Karol en varias ocasiones. Posteriormente, el hombre se habría quitado la vida, aunque este extremo también forma parte de las investigaciones oficiales.
La tragedia dejó a tres niños sin su madre, ya que Karol era mamá de una niña de cuatro años que se encuentra en Honduras, y de dos pequeños, uno de tres años y un bebé de nueve meses, que permanecen en Estados Unidos.
En redes sociales, Karol solía compartir imágenes de sus hijos, a quienes describía como el motor de su vida. Sus publicaciones reflejaban amor y ternura, muy lejos de la realidad que enfrentaba.
La comunidad de Tocoa se ha unido en solidaridad con la familia, promoviendo ayuda para cubrir los trámites y costos que implica el traslado del cuerpo, gastos que pueden superar los 8,000 dólares.
"Les suplico a las personas de buen corazón que me ayuden para traer a mi hija y darle cristiana sepultura aquí en Tocoa", expresó la madre. Para quienes deseen colaborar, la familia habilitó el número 9952-5331.
Entre certificados, permisos consulares y servicios funerarios, el proceso se vuelve casi imposible para una familia de escasos recursos que atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida, de acuerdo con lo relatado por familiares en redes sociales.
Mientras las autoridades continúan investigando el caso y se esclarecen responsabilidades, la familia insiste en su llamado humanitario: traer a Karol de regreso a casa.