El occidente de Honduras se convierte este fin de semana en una de las rutas más atractivas para quienes buscan escapar de la rutina, respirar clima fresco y encontrarse con el sabor, el arte y la identidad nacional.
La Esperanza, Intibucá, y Gracias, Lempira, tienen lista una agenda cargada de tradición, gastronomía, música, cultura y turismo. En una misma ruta, los viajeros podrán disfrutar del Festival Nacional del Choro y el Vino, una de las celebraciones gastronómicas más esperadas del altiplano hondureño, y de Gracias Convoca 2026, el festival cultural que durante 13 años ha reunido arte, folclore y orgullo catracho en una de las ciudades coloniales más bellas del país.
En La Esperanza, el protagonista será el choro, ese hongo rojo intenso que brota en esta temporada y que se ha convertido en símbolo de la gastronomía lenca.
Este año, el festival llega a su vigésima edición con una propuesta más amplia, más cultural y con una ciudad preparada para recibir a miles de visitantes.
Julia Benítez, presidenta de Canaturh Intibucá-La Paz, explicó a LA PRENSA que el ambiente previo al festival es de mucho entusiasmo, especialmente porque esta edición busca resaltar no solo la comida, sino también la experiencia completa que ofrece la zona.
“Este es un festival que a la gente le ha gustado mucho por las actividades familiares. Este año la idea es hacer un festival mucho más cultural, donde la gente va a poder ver a los artesanos trabajando en vivo sus artesanías, tanto de pino como de barro blanco. También están nuestros telares lencas, que son un gran atractivo para la zona”, expresó Benítez.
La agenda del Festival del Choro y el Vino incluye actividades durante el viernes, sábado y domingo en distintos puntos de La Esperanza.
Habrá feria artesanal, gastronomía, música, juegos tradicionales, presentaciones culturales y espacios para disfrutar de los sabores del altiplano hondureño.
A la agenda oficial también se suman las activaciones organizadas por la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh) junto a hoteles, restaurantes, cafés, emprendimientos turísticos y negocios locales.
La idea, según Benítez, es que los visitantes no solo lleguen al festival, sino que vivan la experiencia completa de la ciudad: comer bien, caminar por espacios limpios y atractivos, conocer la cultura lenca y quedarse más tiempo.
“Canatur ha organizado a sus negocios, desde restaurantes, hoteles, cafés y emprendimientos de turismo de aventura. Todos están listos para recibir a visitantes locales, nacionales y extranjeros. Van a haber activaciones en restaurantes y cafés, música en vivo y muchas promociones”, detalló.
Los hoteles ya están llenos
La expectativa es alta. De acuerdo con Canaturh, el Festival del Choro y el Vino recibe aproximadamente más de 40,000 personas, y para esta edición la ocupación hotelera en La Esperanza ya está llena.
“Estamos completamente agendados, reservados. La Esperanza está full. Desde hace un mes comenzó a llenarse y en las últimas tres semanas se terminó de ocupar todo”, indicó Benítez.
Ante la alta demanda, Marcala, La Paz, se perfila como una opción cercana para quienes todavía buscan hospedaje. Benítez recordó que Marcala está a unos 25 minutos de La Esperanza y cuenta con una carretera en buen estado, por lo que muchos visitantes ya están optando por quedarse ahí y movilizarse hacia el festival.
La presidenta regional de Canatur destacó que el crecimiento turístico de La Esperanza también se refleja en la inversión local, la mejora de espacios públicos y las condiciones de acceso.
La carretera desde Siguatepeque hacia La Esperanza, señaló, está en buen estado y eso facilita que más viajeros se animen a tomar la ruta.
“El sampedrano es el que más nos visita y no solo eso, sino el que más derrama económica deja”, afirmó Benítez, al destacar el peso que tiene San Pedro Sula como mercado turístico para la zona occidental.
El festival, además, representa una importante inversión logística y cultural. Según Benítez, la organización ronda los 1.2 millones de lempiras, una muestra del esfuerzo que implica montar un evento que ya forma parte de la identidad turística de Intibucá.
Arranca el Festival Gracias Convoca
Pero la ruta del fin de semana no termina en La Esperanza. En Gracias, Lempira, también se vive una fiesta cultural con el arranque de Gracias Convoca 2026, que se desarrolla del 1 al 4 de julio en el marco del Mes de la Identidad Nacional.
La 13ª edición del festival reúne arte, música, folclore, exposiciones, gastronomía y tradición en escenarios como la Plaza Central y el Fuerte San Cristóbal. La ciudad colonial recibe a visitantes con una agenda que celebra el alma hondureña, desde expresiones artísticas hasta conciertos y actividades comunitarias.
Uno de los momentos más esperados será el concierto de Los Pericos, programado para el sábado 4 de julio en el Fuerte San Cristóbal, como parte de una jornada que promete convocar a turistas nacionales y extranjeros en uno de los puntos más emblemáticos de Gracias.
El festival también ha incluido actividades como la exposición visual “Aves Emblemáticas de la Biosfera Cacique Lempira”, presentada por el Club de Observación de Aves “Caciques”, así como celebraciones típicas, música, participación estudiantil y muestras de la riqueza natural y cultural de la región.
Con ambos festivales en marcha, el occidente hondureño se convierte en una ruta ideal para quienes quieren vivir un fin de semana distinto: probar el choro, brindar con vino, comprar artesanías, escuchar música, caminar por ciudades con historia y celebrar la identidad catracha desde sus raíces.
Entre el frío agradable de La Esperanza, el rojo intenso del choro, los telares lencas, la arquitectura colonial de Gracias y la fuerza de sus expresiones culturales, julio arranca con una invitación clara: tomar carretera y descubrir que Honduras también se saborea, se canta y se celebra en el occidente.