Tegucigalpa. Tras ser destituido como presidente de Perú y detenido por su propia guardia de honor, lo sucedido con Pedro Castillo deja una clara lección para la clase política de Honduras.

El Congreso de su país lo acusó de intentar disolver temporalmente el Poder Legislativo y convocar elecciones para un nuevo Parlamento con el objetivo de elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor a nueve meses.

Dentro del mismo Partido Libertad y Refundación (Libre) no se animaron a decir si lo hecho por Castillo estaba justificado, pero no debió ser sometido a un “golpe de Estado”, como lo catalogó el expresidente Manuel Zelaya Rosales.

“Si lo que él está haciendo es incorrecto, entonces se le llama al sistema de justicia para que responda, pero no se procede a hacer un derrocamiento”.

Gilberto Ríos, dirigente de Libre, aseguró que “es el ejemplo de lo que no se debe hacer en el poder. Hay que aprender a tomar decisiones y no caer en los errores que Pedro Castillo cayó”.

Para el analista y abogado constitucionalista Raúl Pineda, la lección a los políticos hondureños se basa en el respeto a las leyes.

“La lección es que deben apegarse a la ley, que el sistema republicano basado en pesos y contrapesos se está fortaleciendo y que ya los presidentes no son dictadores con capacidad de hacer lo que se les antoje”.

No obstante, Pineda lamentó que las Fuerzas Armadas de los distintos países siguen interviniendo en temas políticos, cuando no deberían involucrarse.

Similitud con Honduras

El excanciller Carlos López Contreras relacionó lo sucedido en Perú con lo pasó en Honduras en 2009, aunque precisó que Castillo no tenía mayoría en el Congreso y eso le pasó factura.

“Hay antecedentes en el caso de Honduras como en el 2009, que ocurrió una situación similar, con la diferencia de que en 2009 había un presidente y un Congreso homogéneo, pero el Partido Liberal se dividió. El Ejecutivo quiso imponerse y se terminó resolviendo con el cambio presidencial, en Perú hay un poco de similitud, aunque no tenía mayoría en el Congreso”.

El canciller Eduardo Enrique Reina confirmó que el gobierno de la presidenta Xiomara Castro aún no ha adoptado una posición en cuanto al reconocimiento o no de Dina Boluarte como nueva presidenta de Perú tras la destitución de Pedro Castillo.

El diplomático informó que eso será un anunció que se dará en su momento y, por ahora, solo se han pronunciado sobre lo sucedido en Perú.