Santa Bárbara, Honduras.

Con un poco de temor dicen que están los pobladores de Ilama ante el sorpresivo traslado de reos de alta peligrosidad al penal de esa zona, adonde son mantenidos bajo estrictas medidas de seguridad.

Aunque solo fueron 37 reclusos los trasladados, son suficientes para inquietar a los vecinos que no se imaginaban que sus nuevos “vecinos” serían miembros del crimen organizado.

Transportistas de la zona indicaron que en Ilama y otras áreas aledañas viven tranquilos y no son víctimas de extorsiones, por lo que temen que con la llegada de estos individuos ese flagelo los alcance.

Periodistas de LA PRENSA estuvieron ayer en la nueva cárcel, pero policías penitenciarios intentaron impedir la toma de fotografías, pues indicaron que era prohibido.

Frente al recinto también está un retén militar revisando los vehículos que circulan por la carretera a Santa Bárbara.

Mientras los militares y policías custodian la zona, familiares de varios de los privados de libertad que fueron llevados al penal buscaban la forma de tener comunicación con ellos.

Foto: La Prensa

Los vehículos que pasan por la carretera son revisados, y hasta el momento ni familias ni abogados han podido ingresar a ver a los reclusos.
Los parientes se apostaron en sus vehículos en el estacionamiento por varias horas, pero no les permitieron el acceso.

Otros de los que llegaron al penal fueron abogados que indicaron que querían tener comunicación con sus clientes, pero no sabían cómo iban a coordinar sus visitas, pues era necesaria la comunicación para sus defensa.

Los policías penitenciarios les indicaron a los profesionales del Derecho y a los familiares que no estaban autorizados a dar ninguna información y que tenían orden de no dejar pasar a nadie.

El abogado René Altamirano, defensor de Plutarco Ruiz acusado por la muerte de la miss Honduras María José Alvarado y su hermana, dijo que los traslados han afectado la comunicación con su cliente, por lo que ayer suspendieron una audiencia en Tegucigalpa.

Vecinos que han trabajado en la construcción del penal indicaron que para la fabricación de las puertas de las áreas más seguras utilizaron láminas gruesas de metal, para las paredes bloques fundidos con varillas, al igual que las columnas fueron reforzadas con metal, por lo que creen que no les será fácil un escape de ese recinto.

Foto: La Prensa