Tegucigalpa, Honduras. La Embajada de Estados Unidos en Honduras entregó a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) una donación de tanques para almacenar agua que beneficiará a 85 centros educativos ubicados en municipios del Corredor Seco.
La asistencia busca mejorar la disponibilidad de agua en las escuelas y fortalecer la capacidad de las comunidades para enfrentar la sequía asociada al fenómeno de El Niño, de acuerdo con un mensaje publicado por la embajada en la red social X.
La embajada agregó que la ayuda pretende contribuir a la respuesta ante la escasez de agua y reafirmar el compromiso de Estados Unidos como aliado y socio de Honduras.
La Embajada de Estados Unidos entregó a @copecogob una donación de tanques de almacenamiento de agua que beneficiarán a 85 escuelas ubicadas en municipios del Corredor Seco bajo alerta roja. Esta asistencia contribuirá a mejorar el acceso al agua, fortalecer la capacidad de las comunidades para enfrentar respuesta a la sequía asociada al fenómeno de El Niño y reafirmar el compromiso de Estados Unidos como aliado y socio confiable de Honduras. 🇺🇸🇭🇳
— U.S. Embassy Tegucigalpa (@usembassyhn) October 21, 2026
La donación se produce en un contexto de creciente preocupación por la falta de lluvias y sus efectos sobre la producción agrícola, la disponibilidad de alimentos y las condiciones de vida de las comunidades rurales hondureñas.
Sequía agrava la situación de las familias agricultoras
Un informe de la organización humanitaria World Vision, divulgado en Honduras en octubre de 2026, advierte sobre el impacto de las condiciones climáticas irregulares en las familias del Corredor Seco centroamericano.
El estudio, realizado en junio de 2026 con 698 hogares de Honduras, Guatemala y El Salvador, señala que el 60,9 % de las familias agricultoras consultadas tiene reservas insuficientes de alimentos, mientras que el 85,2 % ha sufrido los efectos de lluvias tardías o irregulares.
El diagnóstico también advierte que el encarecimiento de los alimentos y los fertilizantes, sumado a los efectos asociados al fenómeno de El Niño, aumenta la vulnerabilidad de las comunidades que dependen de la agricultura para subsistir.
Joao Diniz, líder regional de World Vision para América Latina y el Caribe, alertó sobre las consecuencias de estas condiciones climáticas en las poblaciones más vulnerables.
“Las drásticas variaciones climáticas provocadas por El Niño en el Corredor Seco ya están ocurriendo, y las familias más vulnerables son precisamente las que más están sufriendo”, expresó, según el comunicado de la organización.
El informe señala que las lluvias irregulares o fallidas han reducido el rendimiento de los cultivos y limitado los recursos disponibles para que las familias compren alimentos, semillas y fertilizantes.
Alimentación infantil, entre las principales preocupaciones
Los efectos de la sequía también alcanzan la alimentación de niñas y niños. Según el estudio de World Vision, el 32,1 % de los hogares encuestados presenta señales de deterioro en la alimentación infantil, una proporción que aumenta al 56,2 % en Honduras.
Además, el 64,7 % de las familias consultadas ha recurrido a estrategias para enfrentar la crisis, como vender ganado. A esto se suma que el 91 % reporta dificultades para conseguir fertilizantes o un aumento en sus precios, mientras que el 66,9 % ha reducido o dejado de utilizar al menos uno de los insumos necesarios para sus cultivos.
La asistencia social y humanitaria tampoco alcanza a la mayoría de los hogares incluidos en el diagnóstico. Solo entre el 13 % y el 18 % de las familias consultadas recibe algún tipo de apoyo, según World Vision.
La organización identifica el periodo comprendido entre octubre de 2026 y enero de 2027 como una etapa crítica, debido al posible agotamiento de las reservas de la primera cosecha antes de la recolección de postrera, el último ciclo de siembra del año.
El informe también estima una probabilidad del 90 % de que El Niño persista hasta noviembre de 2026 y advierte que, durante episodios de intensidad moderada a fuerte, las pérdidas de las cosechas de maíz y frijol en el Corredor Seco pueden superar el 30 %.
En este escenario, la donación de tanques de almacenamiento de agua busca contribuir a mejorar el acceso al recurso en 85 escuelas hondureñas, mientras las comunidades enfrentan los efectos de la sequía y la incertidumbre sobre las próximas cosechas.