México celebró dividido ayer el aniversario de su independencia con tres actos distintos programados anoche en un mismo espacio: el Zócalo de la capital, disputado por la guardia presidencial y por los seguidores del líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador.
Es el segundo año consecutivo en que la fiesta nacional se convierte en motivo de enfrentamiento entre izquierda y derecha tras la brecha política abierta por la elección presidencial de 2006, en la que López Obrador denunció un supuesto fraude tras perder por un estrecho margen. El año pasado, en plena crisis, el entonces presidente, Vicente Fox, evitó el choque.<