Morazán fue un hombre autodidacta. No asistió a la escuela y aprendió las primeras letras con maestras particulares en la villa de Tegucigalpa, debido a la falta de escuelas.
Morazán nació en Tegucigalpa. Soñó con Centroamérica. Pero, cuando apenas comenzaba a convertirse en Morazán, ya comprendía la importancia de San Pedro Sula.