A sus 38 años, el diputado por Lempira Octavio Morales Bonilla libra una de las batallas más difíciles de su vida: sobrevivir a una grave enfermedad cardíaca.
Lo que comenzó como cansancio y dificultad para respirar terminó por deteriorar su salud hasta ponerlo al borde de la muerte y obligarlo a depender de un “corazón artificial”, un dispositivo cuyo costo supera los 12 millones de lempiras.
Internado en un hospital de México, el parlamentario espera la cirugía y colocarle el dispositivo que podría salvarle la vida, mientras su familia gestiona apoyo y solidaridad para reunir los recursos necesarios.
El camino hacia ese dispositivo médico ha sido largo. Meses de sufrimiento, gastos y esfuerzos han marcado la lucha de Morales Bonilla y su familia, que aseguran mantener la fe en que el procedimiento tendrá éxito.
Morales Bonilla nació y creció en el municipio de Gualcinse, Lempira, en el seno de una familia trabajadora. Quedó huérfano de padre cuando aún era joven, luego de que un problema cardíaco terminara con la vida de su progenitor, sin imaginar que décadas después enfrentaría una condición similar.
Años más tarde, la familia volvió a vivir una pérdida: una de sus hermanas falleció a causa del lupus.
Estas experiencias marcaron su vida. Con el paso del tiempo se convirtió en un comerciante reconocido en la zona y, junto a su madre, Gladys Bonilla, recorría distintos municipios en el sur de Lempira vendiendo productos.
Fue en esa etapa cuando conoció a Lesbia Solórzano, quien llegó al municipio para realizar su servicio social como enfermera hace 16 años. La relación se consolidó y posteriormente contrajeron matrimonio. De esa unión nacieron dos hijos, hoy de 14 y 6 años.
Durante varios años la vida familiar y laboral transcurrió con normalidad. Sin embargo, hace aproximadamente una década Morales Bonilla comenzó a experimentar cansancio constante y problemas para respirar.
A pesar de los síntomas continuó trabajando y, motivado por su contacto con la población, decidió incursionar en la política. Primero aspiró a la alcaldía de su municipio, sin éxito, y posteriormente fue electo regidor durante dos periodos.
Su carrera política
Con el tiempo logró convertirse en diputado suplente por el partido Libertad y Refundación (Libre) durante la administración anterior. En el actual período legislativo obtuvo el curul como diputado propietario por el departamento de Lempira.
Quienes lo conocen aseguran que una de las características que le permitió convertirse en el diputado más votado de su partido en el departamento es su disposición a ayudar a personas sin distinción de colores políticos.
Mientras su carrera política avanzaba, su estado de salud también se deterioraba. Morales Bonilla acudía con frecuencia a un hospital de la capital, donde en varias ocasiones permaneció hospitalizado bajo tratamiento de un cardiólogo. Sin embargo, las recaídas continuaron, al menos una vez por año.
En enero pasado, mientras se instalaba el Congreso Nacional, el diputado sufrió un desmayo y fue trasladado a un centro hospitalario. Tras ser estabilizado, recibió el alta médica.
Su esposa, Lesbia Solórzano, comenzó entonces a notar que la recuperación no era completa y decidió buscar otras opiniones médicas.
“Un día empezó a olvidar algunas cosas y aparecían lagunas mentales. El cardiólogo nos dijo que no había nada más que hacer, que se habían agotado todas las opciones”, relató Solórzano.
Ante ese panorama, decidió buscar alternativas fuera del país. A inicios de febrero trasladó de emergencia a su esposo a un hospital en El Salvador, donde fue estabilizado y sometido a diversos estudios.
Después de seis días de evaluaciones, los médicos informaron que el diputado se encontraba en estado crítico y que debía ser atendido en un centro de cardiología avanzada, disponible en países como México.
“Dios fue abriendo puertas. Mandamos cotizaciones a varios hospitales y nos pedían hasta 24 millones de lempiras como depósito”, recordó Solórzano.
Hospitalizado en país azteca
Finalmente, lograron establecer contacto con el hospital Puerta de Hierro Andares, en México.
“Nos dijeron que mi esposo tenía un 80 % de probabilidades de sobrevivir. Solo agradecimos a Dios porque en Honduras nos habían dicho que no había nada más que hacer”, expresó.
Según Solórzano, el hospital envió una carta de aceptación sin solicitar anticipo, lo que permitió avanzar con el traslado.
Para movilizarlo fue necesario utilizar una Unidad de Cuidados Intensivos aérea, acompañada por personal médico especializado.
“El seguro médico nos ha respondido y también hemos recibido apoyo. Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional, nos ha respaldado de manera silenciosa para facilitar el traslado y continua pendiente del proceso”, indicó.
Actualmente Morales Bonilla permanece hospitalizado en México, donde los médicos confirmaron que es candidato para un dispositivo de asistencia ventricular.
El diagnóstico médico indica que padece insuficiencia cardíaca aguda y miocardiopatía dilatada.
El tratamiento consiste en la implantación de un dispositivo de asistencia ventricular izquierda HeartMate 3, conocido popularmente como “corazón artificial”, una tecnología altamente especializada utilizada para ayudar al corazón a bombear sangre.
El aparato, extrae la sangre del ventrículo izquierdo y la impulsa hacia el resto del cuerpo, cumpliendo parcialmente la función del corazón.
El dispositivo tiene un costo aproximado de 10.5 millones de lempiras. Sumado a la cirugía y tres días en la unidad de cuidados intensivos, el monto podría ascender a 12 millones de lempiras, sin incluir la rehabilitación posterior explicó la esposa del parlamentario.
“Estabilizarlo ya ha sido costoso. Hemos gastado millones”, explicó Solórzano.
La familia continúa gestionando recursos para cubrir los gastos médicos. “Hemos recibido apoyo también de Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libre y de Ronald Panchamé, jefe de la bancada”, agregó.
La cirugía para implantar el dispositivo está programada para el sábado a la 1:00 de la tarde.
Desde su hospitalización en México, Morales Bonilla agradeció las muestras de solidaridad y las oraciones recibidas.
Quienes deseen colaborar pueden realizar depósitos en las cuentas a nombre de Lesbia Lizeth Solórzano en Banco de Occidente 211110166599 y Banco Atlántida 011200743968.