14/05/2022
04:47 PM

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Hoy se reúne comisión que indaga caso de jefa de la Atic

Ministerio Público informó que se formó una comisión multidisciplinaria, pero LA PRENSA conoció que solo un psicólogo de la DNII se integró.

Tegucigalpa, Honduras.

A 25 días de la muerte de Sherill Yubissa Hernández Mancía (29), jefa de la Unidad de Delitos Contra la Administración Pública de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), en Santa Rosa de Copán, no hay claridad de los avances que la misma agencia tiene sobre la investigación, y los resultados se resumen en el dictamen de autopsia que le fue practicado y entregado por Medicina Forense a la Fiscalía.

Ante el clamor de pobladores, amigos y familiares porque la muerte no quede en la impunidad, hoy la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), convocó a las unidades fiscales, forenses y al representante de la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia (DNII) a una reunión de trabajo para analizar el caso.

Pese a que desde Medicina Forense, así como voces de expertos y analistas del país han sugerido que la Atic debe recusarse en el caso, la Fiscalía aún no ha incorporado en el proceso a la Dirección Policial de Investigación (DPI), quien según la ley es el ente facultado para el manejo de escenas del crimen y que en este caso no ocurrió.

“El problema es que aquí no se respetaron las delimitaciones que establece el artículo 203 del Código Procesal Penal, el que establece que quien se encarga de custodiar, proteger, recoger los indicios, rastros, vestigios que se encuentran en la escena del crimen es la Policía Nacional a través de la Dirección de la Policía de Investigación”, dijo Gonzalo Sánchez, criminalista.

Es en aras del principio de objetividad que se espera que hoy, tanto los fiscales de Santa Rosa de Copán como la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, determinen si procede o no separar de la investigación a la Atic, la que también estará presente en esa reunión junto con la DNII y Medicina Forense.

Foto: La Prensa

Sherill Yubissa Hernández Mancía participó en operaciones de alto impacto como “Avalancha”, donde se golpearon estructuras de la MS-13.
Desafío

La muerte de la investigadora de la Agencia insigne de la Atic representa un desafío para ese organismo, por lo que piden que el caso se esclarezca pronto.

“Este es un desafío para la Atic. Lo que aspiramos es que este caso se aclare, pero llama la atención que por el evento que representó ser miembro de la Atic y la relevancia e importancia del cargo, me parece que tenía que haber sido otro órgano del Estado el que debió haber manejado la investigación”, expresó Vilma Morales, miembro de la Comisión Depuradora de la Policía, en un programa de televisión.

Hasta ahora, solo el dictamen preliminar de Medicina Forense descartó la hipótesis inicial de un suicidio, por lo que es urgente el avance que los investigadores y fiscales puedan dar en el caso para que se determinen las causas que originaron su muerte, así como a la identificación de quién o quiénes la mataron.

El caso

Desde que el cuerpo de Sherill Yubissa fue encontrado en el apartamento que rentaba en el barrio El Calvario en Santa Rosa de Copán, la Atic procesó la escena y fue quien con las evidencias formuló el informe del levantamiento que fue enviado a Medicina Forense.

Desde el inicio las inconsistencias, la sospecha de una escena plantada, la tardanza en el envío de la evidencia, fueron dejando dudas de si realmente la joven era capaz o no de quitarse la vida. Sobre todo por los elementos que poco a poco fueron revelando sus amigos cercanos, quienes refirieron que incluso el sábado 9 de junio, ella estaba contenta, motivada y que hasta se tomó el tiempo para ir a un salón de belleza.

Foto: La Prensa

En su paso por la Atic, fue una de las agentes ejemplares que destacó por su entrega y profesionalismo.
“Estaba contenta, fue al salón, se arregló el pelo y las uñas. Esos no eran indicios que mostraran que la embargaba la tristeza, al contrario, estaba feliz”, dijo uno de sus compañeros.

Yubissa era la mayor de tres hermanos y el sustento de su madre; sus vecinos aseguran que llenaba la casa con sus risas e inyectaba siempre optimismo a quienes le conocían.

“Si había un ser extraordinario, esa era Sherill. Nosotros la conocíamos bien y le aseguro que si algo tenía ella a manos llenas era alegría. Desconocemos qué pasó, porque nunca comentaba nada de su trabajo, pero seguros estamos que no se mató”, dijo Lila Izaguirre, prima de la fallecida.

En Jesús de Otoro, Intibucá, todos la recuerdan y coinciden que quieren justicia.

“El caso amerita una investigación que determine qué ocurrió, por qué acabaron con la vida de alguien que solo nos dio paz y alegría” dijo Obed Osorio, maestro de Sherill.