El hondureño Javier Marín Gonzales, de 26 años de edad, fue condenado ayer miércoles a 60 meses de prisión federal por tráfico de fentanilo. La sentencia fue dictada por el juez de distrito estadounidense, Haywood S. Gilliam, Jr.
Gonzales fue acusado por un jurado federal el 2 de agosto de 2023 por distribuir fentanilo en tres ocasiones distintas. La investigación también dio lugar a cargos y condenas contra otros dos acusados con sede en el Este de la Bahía (East Bay), quienes viajaban al barrio Tenderloin de San Francisco para participar en el tráfico de fentanilo, de acuerdo con la información del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ).
Tras la acusación, el FBI descubrió que Gonzales había regresado a Honduras. Por consiguiente, dicha entidad, junto con la DEA y las autoridades hondureñas, coordinó esfuerzos para lograr el arresto y la extradición del centroamericano.
Asimismo, el Departamento de Justicia detalló que el 17 de diciembre de 2025, Gonzales se declaró culpable de los cargos de distribución de 40 gramos o más de fentanilo. También admitió que, desde julio de 2022, comenzó a vender esta droga en el Área de la Bahía; en tres ocasiones distintas durante ese año, vendió un total de 690.4 gramos a un comprador en varios puntos de Oakland.
Además de la pena de prisión, el juez Gilliam sentenció al acusado a un periodo de cuatro años de libertad supervisada y le ordenó pagar una evaluación especial de $100.
Captura y extradición
Marín-Gonzales fue extraditado hacia Estados Unidos en octubre de 2024. El traslado se realizó desde la Penitenciaría Nacional de Támara, donde cumplía arresto provisional, hacia la Base Aérea José Enrique Soto Cano, en Comayagua; ahí fue entregado a agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).
El hondureño fue capturado durante un operativo de la Policía Nacional el 7 de septiembre de 2024 en el municipio de San Ignacio, departamento de Francisco Morazán, región central de Honduras.