25/06/2022
01:14 PM

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Afirman que justicia hondureña no tuvo el valor para juzgar a Juan Orlando Hernández

El expresidente hondureño está acusado de narcotráfico y armas por la Fiscalía de Estados Unidos.

Tegucigalpa, Honduras.

Un movimiento popular hondureño que el lunes inició un “Ayuno por la vergüenza, la dignidad nacional y la lucha popular en unidad”, señaló que el sistema de justicia no tuvo la valentía para juzgar al expresidente Juan Orlando Hernández, por corrupción y narcotráfico.

“Reconocemos con profunda vergüenza que la extradición y juzgamiento es la única justicia posible porque en nuestro país la institucionalidad y sus funcionarios no tuvieron la fuerza, la valentía y el patriotismo básico para juzgar a Juan Orlando Hernández y su estructura”, indicó el movimiento en un comunicado al finalizar el ayuno en Tegucigalpa.

Señaló además que realizaron el ayuno en la planta baja del Congreso hondureño porque les “da vergüenza la institucionalidad del Estado y sus funcionarios, su cobardía y su servilismo a la corrupción y al imperio de Estados Unidos”.

En el ayuno participaron pobladores de unos 13 territorios, algunos de ellos de grupos étnicos como los lencas, maya-chortí y tolupanes, que viven en condiciones de pobreza.

Los manifestantes representaron a pueblos en resistencia, organizaciones sociales, defensores de derechos humanos, del medioambiente, del derecho a la igualdad y equidad, y luchadores en contra de la corrupción y por la libertad de expresión.

Uno de los coordinadores del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (Madj) que acompañó el ayuno, Martín Fernández, dijo que con la actividad se logró “asumir el compromiso de seguir debatiendo sobre la realidad del país, hoy con aparentemente un nuevo escenario”, con el nuevo Gobierno que preside Xiomara Castro.

Agregó que el movimiento popular hará “demandas puntuales para que se puedan revocar proyectos de energía, igual que se anulen algunas licencias ambientales y tener un aporte en torno a la construcción del país en diversos temas en los que nos vemos abatidos, como tierra, agua y bosques”.

Durante el ayuno en el que participaron decenas de hondureños de varias regiones del país se desarrollaron reuniones con algunos funcionarios para “demandarles que asuman la responsabilidad histórica de servir al pueblo y no ser instrumento de los opresores”.

Los manifestantes indicaron que acudieron al ayuno para seguir asumiendo el rol que le corresponde al movimiento popular desde su inquebrantable autonomía” y que les “mueve la vergüenza, la dignidad y la certeza de que la lucha popular es constructora indetenible del proceso refundacional que está en marcha en el país”.s”, subraya la declaración.

También reivindicaron la vergüenza que les causa “el hecho de haber sido sometidos al imperio de una élite política y económica que convirtió a Honduras en un narcoestado”. Eso produjo “niveles de pobreza y corrupción indignantes, con el agravante de que Juan Orlando Hernández nunca fue juzgado en el país”.

Por el contrario, la Justicia de Estados Unidos le imputa a Hernández “un historial por narcotráfico y corrupción de 18 años consecutivos, extremo que produjo su extradición, que fue ejecutada por las mismas instancias hondureñas que debieron investigarlo, acusarlo, juzgarlo, condenarlo y encarcelarlo en el país”.

El movimiento considera que todavía es posible construir una Honduras de la que todos sus habitantes puedan sentirse orgullosos.

Hoy, “nuestra vergüenza la convertimos en dignidad y lucha popular y acudimos a denunciar y exigir que se investigue, enjuicie y castigue a los funcionarios que por acción u omisión permitieron, participaron y aseguraron impunidad de Juan Orlando Hernández y su estructura”, expresó el movimiento popular.