Hondureño asegura que extraterrestres lo llevaron a Venus: "Tienen edificios piramidales"

El hondureño Teodocio Paz, quien asegura conocer Marte y Venus, espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirme de una vez que seres de otros planetas visitan constantemente el planeta Tierra

  • Actualizado: 24 de febrero de 2026 a las 16:50 -
Hondureño asegura que extraterrestres lo llevaron a Venus: Tienen edificios piramidales
San Pedro Sula, Honduras

Teodocio Paz, investigador de fenómenos paranormales, está seguro de que próximamente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmará públicamente que existe vida en otros planetas y que la Tierra siempre ha sido visitada por seres extraterrestres.

Paz asegura tener contacto con seres interplanetarios desde los 6 años y afirma que los extraterrestres lo han transportado en naves especiales, a través de la cuarta dimensión, a Venus, Marte, Mercurio y Ganimedes, donde sus habitantes viven en paz y armonía.

En entrevista con Diario La Prensa, Paz, quien nació (1959) en Santa Bárbara, Honduras, y estudió naturopatía, herbolaria, biomagnetismo y esoterismo en México, plantea que muchos científicos y Estados Unidos no habían intentado sacar a la luz pública la evidencia "para evitar un caos en el mundo", pero ya llegó el momento que, por fin, dará la razón a miles de humanos que durante años han tenido experiencias de esta naturaleza.

Paz relata que en Marte las ciudades son subterráneas, mientras que en Marte están en la superficie, como en la Tierra, pero los edificios son piramidales. Explica que los seres extraterrestres, en su mayoría, son similares a los humanos, aunque también hay otros con características físicas totalmente diferentes que habitan planetas menos evolucionados.

Paz es autor de los libros El Destructor: Planeta X, Nibiru, Ajenjo, Barnard 1; Misión extraterrestre, y de otros ocho títulos (disponibles en Amazon) relacionados. Además, es director del Centro de Investigación Paranormal Honduras (CIPH) y coordina el Círculo Esotérico Astral (CEA); ha ofrecido conferencias en Nicaragua, El Salvador, Guatemala, México, Costa Rica, Honduras, Bolivia y Colombia.

A continuación, extractos de las respuestas ofrecidas por Paz a La Prensa.

¿Extraterrestres visitaron a los mayas?

¿Cuándo lo contactaron por primera vez los seres de otros planetas?

Desde muy niño, a la corta edad de 6 años, yo tuve el primer encuentro con seres de otro mundo. En la mente de un niño que todavía no razona a esa edad, fue algo impactante para mí. Y lo mantuve en secreto, incluso hasta con mi madre, que era la que me tutoraba, la que me manejaba prácticamente, porque ya mi padre había muerto. Eso fue en el año de 1965 (...). En esa ocasión solo vi la nave por la parte de abajo. Un día muy soleado, a las 9 de la mañana, cuando yo iba para la escuela, en un caserío de una aldea de Colinas, Santa Bárbara, que fue donde yo nací (...). Entonces ese fue el primer encuentro, solo me hablaron, escuché una voz (...) y me entregaron un papel escrito en idioma hebreo.

Después, cuando tenía 12 años, que me había trasladado a la comunidad de Las Vegas, Santa Bárbara, en El Mochito (...), en una montaña que se llama Los Andes, iba por el sendero, cuando de pronto vi flotar a mi derecha una pequeña nave de color gris, que estaba como a un metro de altura. La nave apareció ahí, y sentí inmediatamente la necesidad de llegar a ella. Escuché una voz que me dijo: "Alto" (en perfecto español). Estaba como a unos 6 metros aproximadamente de la nave, y vi que se abrió una escotilla de la nave (...) y descendió un hombre de pelo cano, con un traje de una sola pieza, gris brillante; no le miré costura (...). Entonces me dijo: "Paz y bien, hermano, somos los mismos que lo contactamos cuando usted era apenas un niño de 6 años, y voy a enseñarle algunos ejercicios que usted a partir de este momento los va a practicar por el resto de su vida". Luego vi que aquel ser caminaba sin tocar la hierba, como levitando, y se ponía de lado dorsal, vertical, de cabeza, de pies. Era achinado, con rasgos orientales (...), luego vi que de la nave salió el otro ser que estaba esperando en la puerta del plato que flotaba a un metro más o menos de altura, y eso fue todo. Me dijo: "Dentro de 6 años nuevamente nos volvemos a encontrar".

Luego me trasladé a San Pedro Sula, a estudiar al Instituto Luis Bográn, después me tocó viajar a El Salvador, donde trabajé en una empresa metalúrgica, aprendí mucho en mecánica industrial (...), ahí me gané una beca para viajar a México, y precisamente cuando estaba estudiando medicina natural (yo soy médico naturópata, me gané esa beca y estudié medicina natural, herbolaria, muchas terapias), precisamente entre la frontera de México y Guatemala, a 18 años, volvió a aparecer la nave en el bosque, la misma nave. En esa ocasión, ellos me invitaron a entrar, lo mismo, a unos 6 metros de altura; de un lado salió una cabina, como una cabina telefónica, y me invitaron a entrar. Entré a la cabina y muchos colores me caían, como neblina, como gases, colores del arcoíris. Sentí un calor, una temperatura enorme en mi cuerpo que me quemaba. Luego me dijeron: "Coja el maná y chúpelo, inmediatamente".

Era una esponjita, como un pastelito, entonces lo agarré e inmediatamente sentí que bajó la temperatura, y sentí muy agradable mi cuerpo. Sentía que flotaba dentro de la nave, y me dijo: "Siéntese". Veo que uno de ellos está a unos 3 metros de mí, y el otro también como a 3 metros, formando un triángulo en aquella mesa. Había una silla metálica, pero muy suave, muy suave, y me dijo: "Sabemos que usted tiene muchas preguntas, porque este es el tercer encuentro, y no nos hemos entendido bien, tiene muchas preguntas". Como que me leyeron el pensamiento. Les dije: ¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde son ustedes? "Somos de Venus", me contestaron. Les pregunté: ¿Por qué me buscan a mí? ¿Qué quieren de mí? Yo ya tenía 18 años, ya razonaba. Ellos se sonrieron. "Hermano", me dijeron, "hemos trabajado con usted en otras épocas, en épocas antiguas, en el continente Atlante, en la Lemuria (...)".

Imagínense que yo tengo 11 encuentros ya con ellos, y hasta el año 2010 empecé a salir a la luz pública, porque por esto, a uno lo meten preso. Con ellos dos fui a Venus. Por primera vez conocí un planeta de la talla de lo que ellos manejan, totalmente diferente; otro tipo de sociedad, otro tipo de humanidad. Ese fue el primer planeta, pero como hemos hecho varios viajes, ya hemos estado en Ganímedes, en Marte, en Mercurio y otros planetas.

¿Cómo son físicamente los seres extraterrestres que usted conoce?

Perfectamente humanos: nariz, ojos, igual que nosotros; hay una marcada diferencia en el color de la piel, sus cabellos, la estatura, dependiendo de la humanidad y del planeta al que pertenezcan. Hay distintas estaturas; he tenido encuentros con seres de 2 metros de estatura, de 3 metros. Los más pequeños miden más o menos como de 1 metro, pero sí sé que hay hasta de 60 centímetros de estatura, y hay hasta 20 metros de estatura. No he tenido la oportunidad de estar con estos seres así de ese tamaño.

Y esa imagen o el concepto que ha creado Hollywood sobre los extraterrestres, ¿es correcto o no?

Tengo que aclarar que el 90% de los extraterrestres que habitan en la creación (no voy a hablar del universo, sino de la creación) son humanos igual que nosotros, con algunos rasgos, en los ojos, orejas, pero siempre con manos, dedos, ojos, boca, todo. En su mayoría son atléticos, hombres y mujeres, pero hay un 10% de seres indeseables que nosotros llamamos seres oscuros, que robaron hace miles de años la tecnología de viajar por el espacio. A raíz de un conflicto que tuvieron distintos planetas (que se desintegraron en la lucha entre los buenos y los malos o humanidades de otros mundos), ellos quedaron como errantes y esos son los que visitan planetas como la Tierra, Epsilón, y otros que están en las mismas condiciones nuestras, con problemas de contaminación, con problemas psicológicos.

Los que conozco son seres perfectos, son hijos de Dios, pero son ángeles con cuerpos físicos en esos planetas. Ya lo he dicho en muchas entrevistas, no son malos, quieren el bien para nosotros. Sin embargo, hay otras especies de estos seres, malignos, perversos y malvados, que son sanguinarios, como los draconianos, como los de Lyra, los reptiles, los de Zeta Reticuli, por ejemplo; los de Sirio.

Nosotros no decimos extraterrestres ni aliens porque es un término despectivo, ofensivo para estos seres tan perfectos y tan iluminados. No tenemos palabras para describir la belleza de estos seres que son ángeles prácticamente (...).

El hondureño Teodocio Paz, investigador de fenómenos paranormales, asegura que los extraterrestres son reales y ha afirmado a medios de comunicación de diferentes países que ellos lo han llevado a Marte, Venus y otros planetas.

El presidente de Estados Unidos ha ordenado al Pentágono publicar los archivos relacionados con estos fenómenos. ¿Cuál sería la consecuencia? ¿Qué provocaría esto?

Usted sabe que nuestra sociedad está controlada por un sistema de religión, un sistema económico, un sistema de comercio, un sistema de educación y, obviamente, pues ellos (Estados Unidos) han tenido mucho cuidado de no sembrar o crear un caos. Porque te tienes que enfrentar a las grandes religiones, a las tres grandes religiones. Aunque ellos tienen evidencias y pruebas contundentes, nosotros hemos estado en la clandestinidad siempre, porque hemos sido combatidos por mantener y sostener esta verdad. Gracias a Dios, ahora, ya vemos que lo van aceptando poco a poco, no del todo, pero sí lo están aceptando.

Pienso yo que el gran presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sabe lo que está haciendo y él, pues, consideró que es necesario que la humanidad vaya dándose cuenta de esta gran realidad. Para mí es uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, apoyando todo, en todas las líneas. Es importante lo que está haciendo; él sabe cómo tiene que hacerlo. Imagínese qué va a decir la religión, ¿no? Porque aquí el problema más grande lo tenemos ahí, ¿verdad? Convencer, imagínense, este tipo de educación, que yo no estoy en contra de ninguna religión, por supuesto. Ellos tienen evidencias y ya se acerca el momento de ir desclasificando todos los encuentros que han existido con estos seres. Existen las naves, que son de las que está hablando el presidente y, no solo él, también lo explicó John F. Kennedy, también lo explicó en su momento el presidente Obama y ahora, pues, el gran presidente Trump lo está haciendo. Él, pues, es uno de los que maneja muchos secretos, por eso estamos contentos y admiramos la actitud del presidente Donald, que tiene esa capacidad. Este es el momento que la humanidad estaba esperando respecto a estos fenómenos, que poco a poco se van a ir aclarando.

¿Los seres de otros planetas han visitado siempre la Tierra? ¿Cuál es el interés que ellos tienen en la Tierra o en los seres humanos?

La realidad es que ya este planeta lleva cinco generaciones de humanos; cuando me refiero a cinco generaciones de humanos, quiero decir que existió la primera, la segunda, la tercera y la cuarta raza, razas. Desde un inicio han estado ellos no solo en el planeta Tierra, sino en varios planetas que entran en un proceso de evolución, en distintas épocas. Ellos estuvieron en otros continentes, en otras épocas, y las evidencias las tenemos en México, las tenemos en Egipto, las tenemos en los mayas. Usted puede ver en las piedras, los dibujos de las naves y de lo que ha sucedido. México es el país que más evidencias tiene de este fenómeno; no digamos, pues, allá en el Medio Oriente, en la zona de Irán, Irán, Jordania, todo eso ahí de la Mesopotamia; los griegos tienen mucha evidencia escrita en piedra, aquí en América también.

¿La Biblia alude en alguna parte a las naves espaciales?

Pues sí está. Daniel, Elías, Ezequiel hablan de un carro de fuego, de esto y de lo otro (...). Pero hay quienes hacen interpretaciones erróneas.

¿Los seres extraterrestres utilizan otras dimensiones (que no sean tiempo y espacio) para desplazarse?

Bueno, las dos cosas utilizan, por ejemplo, una nave cigarro, que se desplaza desde las Pléyades hasta aquí; tarda como una hora y treinta minutos para llegar, dentro de la línea de tiempo de tercera dimensión. Pero en su mayoría, y lo digo porque yo he estado ahí, he andado y he visto y he sentido (he viajado por el espacio con ellos), utiliza la cuarta dimensión, porque es la línea del tiempo. La cuarta dimensión permite el desplazamiento en segundos de un punto a otro, en distancias a años luz.

Es por eso que cuando salen los cazas, los aviones cazas, se encuentran con una nave que se desplaza de forma irregular. Geométricamente, la nave terrícola es incapaz de hacerlo. La nave extraterrestre se desplaza para arriba, para un lado, para otro, diagonal, y de pronto se pierde en el espacio cuando entra a la cuarta dimensión. Cuando está haciendo todos esos movimientos geométricos, está en el físico, o sea, está en la tercera dimensión, pero cuando el avión quiere perseguirlo, la nave se pierde.

En una ocasión me transportaron en una nave especial y me mostraron ocho puntos de contacto en Honduras; por ejemplo, en un momento estábamos en San Pedro Sula, en el Merendón, y en segundos, a la velocidad de la luz, llegamos a Omoa; de ahí nos desplazamos hasta La Mosquitia, donde está la Ciudad Blanca, donde hay un disco gigantesco en la Mosquitia, a unos cinco metros de profundidad. Hay un disco enorme como un campo de fútbol. Estuvimos en Choluteca, en La Roca, estuvimos en Erandique, en Copán Ruinas, Comayagua y en Valle de Ángeles, ocho lugares de contacto aquí en nuestro país. En otros países hay muchos lugares de contacto, incluso hay ciudades submarinas extraterrestres.

Y cuando usted ha entrado en contacto con ellos, ¿también ha habido contacto físico, por ejemplo, un apretón de manos, o no?

Bueno, me explicaron inicialmente que sus cuerpos irradian una energía solar capaz de quemar nuestras células físicas y que por eso siempre me decían: "Alto, quédese ahí". Llegamos hasta el quinto encuentro y no nos dábamos la mano, ni un abrazo, siempre a una distancia de tres metros, aunque preparaban mi cuerpo en la cabina para que tuviese la capacidad de soportar la radiación que ellos tiran. Para no afectarme me preparaban. Sin embargo, ellos pueden preparar sus cuerpos para darle la mano a uno, o un abrazo, y ahora para mí ya es normal, ya lo podemos hacer, después de muchos encuentros. El último encuentro fue ahorita en agosto del año pasado, en el Valle de Santiago, en México; estuve allí, con ellos, participando en el onceavo encuentro.

¿Cómo son las ciudades de otros planetas? ¿Cómo es la organización de ellos? ¿Es similar al de la Tierra?

Bueno, para empezar, los adultos son todos del mismo tamaño, nadie es más grande que otro en estatura. Tienen el mismo color (cuando son del mismo planeta), los mismos ojos; la diferencia está entre sexos, hay femenino y masculino. El traje es el mismo para todos. Las ciudades, los edificios son piramidales en Venus (...).

Ellos no se fijan en uno, son muy amorosos, no hablan. Un ser de estos gesticula, mueve poco la boca, pero uno siente el impacto en su corazón y en su mente de lo que le están diciendo telepáticamente. Cultivan sus verduras en las terrazas de los edificios, no queman, no dañan el bosque, no existe lo mío, el sentido de la pertenencia no hay ahí: todo es de todos y nada es de nadie. Las naves, cualquiera las puede agarrar y desplazarse de un punto a otro en ellas. Uno se para en una banda y lo lleva a kilómetros; si quiere andar en una nave, solo se monta en la nave (...).

¿Por qué muchos proyectos científicos que se desarrollan con miles de millones de dólares no logran identificar o detectar vida en esos planetas?

Cómo no, si tienen evidencia, lo que pasa es que eso no se puede publicar, por lo mismo que dije anteriormente, por el caos que habría en una sociedad como la nuestra. Sí hay evidencia; lo que pasa es que es algo muy delicado. Por otro lado, las naves que han enviado de la Tierra son sondas como del tamaño de una mesa; han llegado a Marte, pero en Marte, las ciudades son subterráneas. Yo he entrado en la nave por túneles a ciudades subterráneas; ahí hay agua, hay luz, hay vegetales. En Venus, las ciudades están en la superficie. Para entrar a Venus, se entra por una puerta de cristal; hay una esfera enorme que ellos crearon de cristal que envuelve todo el planeta. El planeta gira dentro de la esfera de cristal. La esfera de cristal está fija. Entonces, usted al ver a Venus lo va a ver blanco porque hay una capa de nubes de más de 20 kilómetros de espesor; más o menos lo calculé cuando íbamos entrando, debajo de esa capa enorme, blanca, de nubes blancas alrededor del planeta. En Venus no hay noches, todo el tiempo es de día, porque los rayos del sol pegan en el cristal del otro lado e iluminan la parte oscura del planeta y como él está en constante rotación sobre sí mismo, entonces todo el tiempo es de día. La esfera de cristal los protege de impactos de meteoritos. Claro, al entrar ahí, usted pasa esa capa de nubes y después va a ver bosques; no hay montañas muy altas en Venus, son valles, praderas, montañitas pequeñas y las ciudades, repito, tienen edificios piramidales. No son gran cantidad, pero lo suficiente para lo que ellos hacen ahí.

¿Cuáles son las cualidades o virtudes que reúnen los humanos contactados por los seres de otros planetas?

Primero, tienes que saber de dónde vienes, saber dónde estuviste reencarnado en tu vida anterior; tener conciencia despierta, disciplina, respetar los principios morales y espirituales, o sea, es una disciplina muy fuerte. Hay que traer esos atributos. Yo me podía haber extraviado, pero ellos nunca lo permitieron porque siempre me estaban asistiendo (...).

¿Y el contacto, además del físico, lo pueden hacer en el plano astral?

Hay cuatro tipos de encuentro con ellos. Puede ser astral, puede ser físico, puede ser telepático, intuitivo y por mensaje. Pero estos últimos se prestan para lo falso.

Hay que tener mucho cuidado. He tenido mucha gente que me dice: "Mire, tuve un encuentro con un ser extraterrestre, ¿será eso verdadero?". Entonces yo tengo que informarle a esta persona y le digo: No, eso no es real, es una entidad tenebrosa, te está engañando. ¿Por qué? Porque nosotros sabemos cómo es el encuentro, el encuentro intuitivo y telepático, más el físico y el de astral.

“Estados Unidos tiene en su poder naves extraterrestres”

¿Es posible que los seres extraterrestres contacten a una persona que consume drogas, alcohol y otras sustancias que enajenan la mente?

En Europa, usted puede consumir vino en cualquier comida; es normal. Son aperitivos, ¿no? Otra cosa es la degeneración. Esas personas definitivamente no tienen acceso (...). Si consume ayahuasca, marihuana y todo eso, usted puede tener alucinaciones, que es diferente. Las alucinaciones no son verdad, sino que son cosas proyectadas desde su cerebro a raíz de que está bajo el influjo de una droga alucinógena.

Entonces, no es cierto, esos relatos de los que consumen drogas, peyote, por ejemplo, y todo. Yo he estado en varios países y me han hecho la pregunta y han llegado ahí y me han dicho: "Mire que yo vi esto...", pero eso no es cierto. Yo les digo: No, ahí andan mal, no, no es cierto. Los seres interplanetarios necesitan gente que sea consciente de lo que hace, no una persona que esté enajenada.

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Juan Carlos Rivera
Juan Carlos Rivera
juan.rivera@laprensa.hn

Licenciado en periodismo (Universidad Nacional Autónoma de Honduras), máster en finanzas (Universidad Tecnológica Centroamericana), máster en dirección empresarial con orientación en gerencia de competencias directivas (Universidad Europea de Madrid). Más de 25 años en periodismo.

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