La Tierra llegó este lunes 6 de julio de 2026 a su punto más alejado del Sol, un fenómeno astronómico conocido como afelio, según informó el Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Facultad de Ciencias Espaciales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
De acuerdo con el boletín informativo de la Unah, el fenómeno ocurrirá a las 11:30 de la mañana, hora local de Honduras, cuando nuestro planeta se ubicó a una distancia aproximada de 152.1 millones de kilómetros del Sol.
Aunque la cifra puede parecer enorme, el afelio no significa que la Tierra se “enfríe” de forma inmediata ni que se altere el clima de manera perceptible. Se trata de un punto normal dentro de la órbita anual del planeta alrededor del Sol.
La explicación está en la forma de esa órbita. La Tierra no gira alrededor del Sol en un círculo perfecto, sino en una trayectoria ligeramente elíptica. Eso provoca que, en un momento del año, el planeta esté más cerca del Sol, fenómeno conocido como perihelio, y en otro momento esté más lejos, llamado afelio.
La Nasa también explica lo que sucedió este día, y es que la órbita terrestre es elíptica, y por tal razón, la Tierra alcanza el perihelio a unos 147.09 millones de kilómetros del Sol, mientras que el afelio ocurre seis meses después, a unos 152.1 millones de kilómetros. Es decir, entre ambos puntos hay una diferencia cercana a los cinco millones de kilómetros.
En 2026, según el boletín de la Unah, la Tierra estuvo en su perihelio el 3 de enero, a una distancia aproximada de 147.1 millones de kilómetros del Sol. Este lunes 6 de julio llegará al extremo opuesto de su recorrido orbital.
Pero hay un punto clave: ni el perihelio ni el afelio son los responsables de las estaciones del año. La Nasa y la Noaa, por ejemplo, coinciden en que las estaciones se producen por la inclinación del eje terrestre, no por la distancia entre la Tierra y el Sol.
Esa inclinación, de aproximadamente 23.5 grados, hace que durante ciertos meses un hemisferio reciba la luz solar de forma más directa y durante más horas, mientras el otro recibe menos radiación solar. Por eso, cuando en el hemisferio norte es verano, en el hemisferio sur es invierno, y viceversa.
La Oficina del Almanaque Náutico del Observatorio Naval de Estados Unidos también explica que la cercanía del perihelio con el invierno del hemisferio norte demuestra que la distancia al Sol no es el factor que determina las estaciones.
En palabras sencillas: aunque la Tierra estará más lejos del Sol este lunes, eso no significa que Honduras vaya a sentir menos calor por ese motivo. El clima diario depende de otros factores, como la nubosidad, la humedad, los vientos, las lluvias, los sistemas atmosféricos y, en una escala mayor, fenómenos como El Niño o La Niña.
La Unah también señala que durante el afelio la velocidad orbital de la Tierra disminuye ligeramente. En promedio, el planeta se desplaza alrededor del Sol a unos 29.8 kilómetros por segundo, pero al pasar por el afelio esa velocidad baja a cerca de 29.3 kilómetros por segundo.
Esto ocurre porque, según las leyes del movimiento planetario descritas por Johannes Kepler, los planetas se mueven más rápido cuando están más cerca del Sol y más lento cuando están más lejos. La Nasa también explica que la velocidad orbital de la Tierra varía a lo largo de su recorrido alrededor del Sol.
La Nasa detalla que la diferencia entre el punto más cercano y el más lejano de la Tierra respecto al Sol es actualmente de unos 5.1 millones de kilómetros, equivalente a una variación de alrededor del 3.4% en la distancia orbital.
Aun así, esa diferencia no domina el comportamiento de las estaciones. El verdadero factor es la inclinación del eje terrestre, que se mantiene orientado de forma casi constante mientras el planeta completa su recorrido anual alrededor del Sol.
Por eso, aunque este lunes la Tierra estará en su punto más lejano del Sol, el fenómeno pasará prácticamente desapercibido para la vida cotidiana. No habrá oscuridad adicional, no se reducirá de golpe la temperatura y no representa ningún peligro para la población.
El afelio 2026 será, más bien, una fecha para recordar que el planeta está en movimiento constante y que muchos de los fenómenos que parecen lejanos o complejos forman parte del equilibrio natural con el que la Tierra completa cada año su viaje alrededor del Sol.