Tegucigalpa, Honduras.

La Dirección General de Transporte (DGT) advirtió que, por ahora, el valor del pasaje en la capital no se modifica.

La intención de aumento que suena desde el viernes anterior motivó ayer una reunión entre los transportistas y las autoridades de Transporte.

Luego de dos horas de pláticas, la solución se esfumó de la mesa de diálogo, ya que no se logró un acuerdo; pero sí dejó clara la amenaza de hacer efectivo el ajuste a partir de este viernes.

Jorge Lanza, dirigente del transporte, manifestó que han esperado dos años para que el Gobierno les pague el bono por servicio, el cual tiene una mora de cuatro años.

“Si el Gobierno no puede continuar con el pago de los bonos, debe liberar la tarifa, como ocurre en todo el país”, exigió el directivo.

Explicó que en la ciudad hay 800 buses amarillos subsidiados.

Yovanni Dubón, titular de la DGT, advirtió que todo incremento al pasaje aplicado sin la aprobación del Gobierno es ilegal y como tal conduce a sanciones desde multas hasta decomisos de los buses. Reconoció que si se eliminan los subsidios, la tarifa debe ser liberada, pero con el valor que decida Transporte.