San Pedro Sula, Honduras.

Vestidos con camisas blancas, lanzando globos y entonando canciones católicas, centenares de feligreses participaron ayer en una peregrinación.

Cada domingo, las parroquias de las Diócesis de San Pedro Sula han peregrinado y cruzan la Puerta Santa en la Catedral, adonde son recibidos por los obispos, quienes presiden la misa especial.

Ayer le tocó el turno a la parroquia Santa Cruz, de la colonia Tara, donde se unió también la comunidad de la Franciscan School. Personas de todas las edades y con retos especiales portaban pancartas y recorrieron la tercera avenida desde la antigua Moda de París hasta la Catedral sampedrana, donde participaron en las actividades.

El párroco, José Antonio Canales, dijo que fue una celebración única porque la parroquia organizó hasta un miniconcierto mientras la peregrinación llegaba. “Cada domingo los parroquianos viven con alegría e innovan para su llegada a la puerta Santa”, dijo. La participación de las parroquias terminará el 6 de noviembre porque el año jubilar concluye el 8 de diciembre, explicó. El obispo Ángel Garachana recibió a los feligreses y explicó que el Jubileo, o Año Santo, es un año especial en el que toda la Iglesia buscará vivir con mayor intensidad el perdón, la reconciliación, la caridad y la justicia, experiencias que el Papa resume en la palabra “misericordia”.

El obispo dijo que este tiempo, marcado por tanta violencia y crueldad, desigualdades sociales y atropellos de la persona humana que claman al cielo, endurecimiento de los corazones e insensibilidad a tanto sufrimiento, es un tiempo necesitado de misericordia.

Recordó que en esa situación es determinante para la Iglesia que viva y testimonie en primera persona la misericordia. “Donde la Iglesia esté presente allí debe ser evidente la misericordia del Padre. Por eso, el papa Francisco, tan sensible a la compasión de Dios Padre y al sufrimiento humano, ha convocado el jubileo extraordinario de la misericordia”, puntualizó.