La reconstrucción en el norte de Honduras debe centrarse en las personas

En los próximos días socializarán con diferentes sectores el plan para la recuperación del país, mismo que será presentado en España en abril próximo.

Cientos de personas siguen viviendo en las afueras de SPS.
Cientos de personas siguen viviendo en las afueras de SPS.

San Pedro Sula, Honduras.

Una reconstrucción resiliente requiere de desarrollar estrategias de recuperación que sean a su vez generadoras de empleo y fuentes de ingreso con tal de evitar que los desastres continúen incrementando la pobreza, señala la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en la evaluación de daños y pérdidas causadas por los huracanes Eta y Iota.

Durante las semanas posteriores a las dos tormentas y a partir de contribuciones de instituciones privadas, públicas y gremiales, el organismo de Naciones Unidas ha estudiado el impacto de los desastres naturales en Honduras, estimando pérdidas de 45,676 millones de lempiras.

LEA: BID ofrece reformular la cartera y apoyo técnico en la reconstrucción

Según el informe, que cita a Copeco, más de 3.9 millones de personas resultaron afectadas, mayormente de Cortés, Gracias a Dios, Yoro, Santa Bárbara y Colón. De ellos, unas 437,000 personas necesitaron ser evacuadas de sus viviendas y comunidades.

A más de dos meses de Eta y Iota, a principios de mes todavía había más de tres mil familias, equivalente a 14,300 personas, en los albergues del valle de Sula y municipios de alrededores. También, cientos de familias siguen viviendo en los bulevares entre La Lima y El Progreso.

Para la Cepal, los esfuerzos de recuperación deben priorizar emplear a los pobladores que se han visto más afectados.

“Estos sectores pueden servir como capital humano para actividades de reconstrucción de infraestructura y para la reactivación productiva sostenible de sectores como el de agricultura, turismo y otros. Se sugiere promover la inserción laboral en el medio rural para disminuir las migraciones hacia las ciudades y otros países”.

El organismo sugiere que el proceso de recuperación debe centrarse en las personas, puesto que un impacto importante de las inundaciones fueron las afectaciones a las viviendas y la pérdida de activos, como enseres domésticos, daños en sistemas individuales de saneamiento. Estos daños generan una descapitalización de las familias, que como sucedió durante el huracán Mitch, contribuyó a que se incrementara la pobreza de las familias en ocho puntos porcentuales a nivel nacional.

Recuento de daños
1. Daño a la vivienda
El daño a la infraestructura habitacional afectó a 92,646 hogares y tiene un costo de unos 5,502 millones de lempiras. Este costo incluye el reemplazo de los activos físicos, mientras que el costo de los enseres de hogar, como artículos de cocina, ropa de cama y electrodomésticos, asciende a L315 millones. .
2. Impacto al agro nacional
El equipo evaluador de la Cepal estimó daños por L1,729 millones, pérdidas por L5,060 millones y costos adicionales por L313 millones. El 90% del daño fue registrado en el sector agrícola y el 10% en el sector pecuario. Los cultivos agrícolas con mayor daño fueron café, banano, plátano y caña.
3. Otro golpe al turismo
Los huracanes causaron daños en la infraestructura turística y, sobre todo, provocaron perturbaciones en el flujo de turistas. Estos dos eventos se superponen sobre un desastre en curso a raíz del covid. El sector turístico de Honduras ha tenido que hacer frente a dos huracanes, en medio de la pandemia.

“La falta de atención a este tipo de pérdidas de activos de las familias y pérdidas de las familias fue un factor que exacerbó el impacto del huracán Mitch, al incrementar la pobreza de las familias”, señala la Cepal.


Planificación en el futuro

El plan de reconstrucción nacional sostenible será consensuado con todos los sectores de la sociedad, incluyendo los partidos políticos, en un proceso que se iniciará en los próximos días, dijo Carlos Madero, secretario de Coordinación General de Gobierno.

“Este esquema para restaurar el tejido social del país debe representar una visión de país, una guía a seguir en las diferentes administraciones gubernamentales que lleguen al poder”, agregó el funcionario.Madero anunció que el mismo plan será presentado en abril al Gobierno de España. Para entonces esperan haber acordado una estrategia con cartera de proyectos bajo criterios de sostenibilidad económica y social y principios de transparencia.

La intención del Gobierno es que España asuma un rol similar al de Suecia tras el Mitch, como país coanfitrión para coordinar las ayudas internacionales a Honduras.

Tras la tragedia de octubre de 1998, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) convocó a una reunión que tuvo lugar en Washington, en la cual las naciones conocieron la magnitud del impacto del desastre en Centroamérica. Luego de ello convocaron a una reunión de un Grupo Consultivo para la Transformación y Reconstrucción de Centroamérica que tuvo lugar en Estocolmo en mayo de 1999.

jg-ayuda-250121(800x600)

Durante la reunión, los países afectados presentaron sus planes individuales de reconstrucción y las necesidades de cooperación y financiamiento internacionales. En adición, la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (Sica) presentó una estrategia para la reducción de las vulnerabilidades acompañada de una cartera de proyectos de alcance regional para apoyarla.

La visita de la reina de España, doña Letizia, a Honduras en diciembre pasado, permitió visualizar la situación en la que se encuentran miles de familias, el daño a la infraestructura escolar y el apoyo que necesita el país para levantarse.

“Este esfuerzo va a requerir optar por cambios en materia de desarrollo, inclusión y previsión social, desarrollo económico sostenible y generación de empleo, gobernabilidad democrática, seguridad y justicia, y transparencia, rendición de cuentas y lucha contra la corrupción”, dijo Omar Rivera, secretario del Fonac.

La Prensa