Invest-H confirma que se dañaron las 250,000 pruebas para covid-19

El Ministerio Público investiga las fechas de vencimiento y cómo fue el manejo y traslado desde que se adquirieron.

Enfermera del hospital Escuela de Tegucigalpa realiza una prueba PCR a una ciudadana en junio de este año.
Enfermera del hospital Escuela de Tegucigalpa realiza una prueba PCR a una ciudadana en junio de este año. /

Tegucigalpa, Honduras.

La junta interventora de Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H) confirmó anoche que las 250,000 pruebas PCR (reacción en cadena de la polimerasa) embodegadas se dañaron.

Invest-H informó en un comunicado que el 21 de abril entregó las primeras 100,000 pruebas a los técnicos de la Secretaría de Salud, pero no fueron utilizadas porque comprobaron que la temperatura ambiente a la que deberían venir dichas pruebas no eran las adecuadas.

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La adquisición de las 250,000 pruebas se formalizó el 4 de abril con la empresa Bioneer Corporation.

También confirmó que las restantes 150,000 llegaron al país, pero en el proceso de desaduanaje “estas estuvieron en un cuarto frío de entre 2 grados y 8 grados centígrados, temperatura no contratada por el proveedor que es de -21 grados centígrados”. Debido a que no se cumplió con la temperatura de cadena de frío, la junta interventora aseguró que no las recibieron y se encuentran en el almacén de la empresa de transporte y que han procedido a solicitar el reemplazo.

LA PRENSA reveló en exclusiva el 29 de junio pasado que los 250,000 reactivos (Accupower SARS-COV-2 Real Time o PCR-RT) adquiridas a la empresa Bionner Corporation de Corea del Sur estaban apiladas en la bodegas de la Secretaría de Salud por no disponer de los kits de extracción o de aplicación, conocido como hisopo nasofaríngeo e hisopo orofaríngeo.

Según el documento de compra, cada prueba costó 7.50 dólares por unidad para hacer un total de 1,875,000 dólares, alrededor de 46.8 millones de lempiras.


Investigación

Karla Pavón, jefa de Vigilancia y Virología de la Secretaría de Salud, confirmó ayer que “nos llegaron 100,000 pruebas PCR que no cumplían con la cadena de frío y que fueron compradas por Invest-H”.

La cadena de frío es el proceso logístico de almacenamiento, conservación, manejo y distribución de los inmunobiológicos, cuya finalidad es asegurar que se conserven dentro de los rangos de temperatura establecidos para que no pierdan su poder inmunológico.

Sobre esos kits de pruebas, Yuri Mora, portavoz del Ministerio Público, confirmó anoche que la Fiscalía para la Transparencia y Combate a la Corrupción tiene una línea de investigación para determinar la situación de estas pruebas compradas a un proveedor de Corea. “La línea de investigación está en una etapa en la que se está pidiendo documentación a la Secretaría de Salud y se está corroborando con expertos técnicos en microbiología con respecto a la fecha de vencimiento de 250,000 pruebas, pues tenemos entendido que no todas están vencidas por el momento”, afirmó.

Antecedentes

Mediante búsqueda de información pública, LA PRENSA pudo constatar en las actas de recepción de bienes que los test Accupower SARS-COV-2 Real Time o PCR-RT se recibieron en las fechas convenidas con Bionner Corporation, entre el 10 y 24 de abril del año en curso; pero las mismas no incluían los kits de extracción que se ocupan para hacer los isopados.

El 27 de abril, el entonces director de Invest-H, Marco Bográn, dijo a LA PRENSA que las 250,000 pruebas venían sin los kits de extracción, pero que en ese momento se estaban haciendo gestiones con Bionner para adquirirlos por aparte, así como con otras dos empresas de Guatemala y Costa Rica con las cuales se logró adquirir 9,000 y 4,000 implementos de extracción. Se conoció además que los equipos existentes en el país no eran compatibles con las pruebas adquiridas a Bionner y eso también ha imposibilitado utilizarlas.

Para junio habían unas 300,000 pruebas, entre las compradas a Bionner y otras donadas, que estaban en bodega.

Las pruebas que se han podido utilizar son las 26,000 que donó en abril anterior el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Se ha criticado que no hubo un equipo de virólogos, médicos o técnicos estatales que asesoraran a Secretaría de Salud (Sesal) e Inversión Estratégica de Honduras (Inves-H) para que se compraran los test con los kits de extracción, y tampoco hubo un plan para aplicarlas.

La Prensa