Vendió tortillas más de 15 años en mercado Guamilito para ser periodista

Nathalie Fletes le ayudaba a su madre a hacer y vender tortillas en San Pedro Sula para triunfar como periodista.

Nathalia Fletes recordó los tiempo cuando trabajaba con su mamá en el mercado Guamilito. Foto Moisés Valenzuela

San Pedro Sula, Cortés.

"La paciencia y perseverancia tienen un efecto mágico con el que las dificultades desaparecen y los obstáculos se desvanecen", citó en alguna ocasión el diplomático estadounidense John Quincy Adams.

Esta frase aplica perfectamente para la vida de Nathalie Virginia Fletes (28), una comunicadora social de profesión, quien recuerda con nostalgia aquellos años cuando se movilizaba junto con su madre desde antes de las 6:00 am hacia el mercado Guamilito para elaborar y vender tortillas, su único medio para sobrevivir y salir adelante.

Son las 7:30 am, un equipo de Diario LA PRENSA se desplaza hasta el popular mercado Guamilito de San Pedro Sula, el sol comienza a salir, hay personas que se mueven de un lugar a otro, el ruido se conjuga y desde la entrada se impregna el olor a comida y otras serie de aromas.

Un negocio de familia en el mercado Guamilito

Nos movilizamos unos cuantos metros a lo interno del mercado y llegamos al puesto 124, allí encontramos a dos mujeres ejemplares, madre e hija trabajando juntas, tal y como lo hicieron por más de 15 años. La joven periodista sostuvo por varios minutos una amena conversación y llena de carisma, y de manera simultánea hacía tortillas, bien dicen que lo que bien se aprende, nunca se olvida.

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Nathalie tiene más de ocho meses de haber abandonado su trabajo como vendedora de tortillas para dedicarse al periodismo. Foto Moisés Valenzuela

Para ellas, elaborar tortillas a mano, con comal y fuego puro era la alternativa de subsistencia, gracias a su excelente trabajo y calidad de servicio el negocio fue creciendo, Nathalie ahora destaca como periodista y su madre continúa en el puesto del mercado Guamilito.

Los días en las calles, con micrófono en mano y frente a una cámara aún no orillan a Nathalie olvidar el olor a tortillas, recordar sus manos llenas de masa para apoyar a su madre y poder estudiar, es algo que ahora atesora en su mente.

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La joven desempeña día a días las comunicaciones con pasión y coraje. Foto Moisés Valenzuela

"Aprendí a hacer tortillas desde los ocho o 10 años, recuerdo que iba a la escuela por la mañana y luego llegaba al negocio de mi mamá para ayudarle. Ella aún embarazada trabajaba aquí, prácticamente nací en el mercado Guamilito y estuve en una guardería", rememoró Nathalie Fletes.

"Cuando mi mamá no podía darnos dinero, con un hermano mayor cuidábamos carros y botábamos la basura del mercado, fue una manera de ganar algo para el sustento diario", agregó.

Un camino lleno de esfuerzos

Nathalie y sus tres hermanos crecieron y gracias al negocio de la venta de tortillas se pudieron preparar profesionalmente, uno de ellos es ingeniero, otro es licenciado en Finanzas y ella es periodista.

Tampoco en la adolescencia y adultez fue fácil para Nathalie, quien durante todas las mañanas le ayudaba a su mamá a hacer tortillas y por las tardes se desplazaba a su centro de estudios, primero en el instituto Primero de Mayo y luego en una universidad privada de la ciudad.

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Su madre le enseñó a elaborar tortillas desde muy temprana edad y gracias a este trabajó sacó su universidad. Foto Moisés Valenzuela

En 2017 logró graduarse como licenciada en Ciencias de la Comunicación y Publicidad, después se aventuró a las calles en busca de una oportunidad de trabajo, pero nunca encontró puertas abiertas. Por lo anterior, la joven siguió trabajando junto con su madre en el mercado Guamilito y a inicios de 2019 decidió emprender a través de un salón de belleza.

Logró su sueño

En algún momento estuvo trabajando en dos medios de comunicación, pero de manera provisional (cubriendo vacaciones), fue hace unos ocho meses que comenzó a laborar en la televisora Azteca Honduras, lugar donde había realizado su práctica profesional.

"Es una bendición de Dios, deseaba algo mejor para poder crecer personalmente. Trabajar como periodista no es fácil porque es muy competitivo, ahora cualquiera dice ser comunicador y eso es una limitante para los que estudiamos", expresó en entrevista con LA PRENSA.

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La mamá de Nathalie sigue trabajando en la venta de tortillas dentro del mercado Guamilito. Foto Moisés Valenzuela

"Desde que estudiaba mis compañeros sabían que mi mamá y yo nos dedicábamos a vender tortillas, pero esto no denigra a nadie, al contrario, dignifica. Ahora agradezco mucho, ya cuando se es profesional la vida se mira de otra manera, el panorama cambia, a uno lo conocen por lo que es y por el profesionalismo, eso vale muchísimo", exclamó Nahalie mientras sonreía y mostraba un brillo en sus ojos.

La periodista, pequeña de estatura, pero con un espíritu grande y emprendedor, agradeció a sus padres por todo el apoyo brindado y aseguró que su hijo Sebastián (6) es su mayor motivación para no desistir.

Sin duda alguna, para crecer como periodista ha tenido que sortear muchos obstáculos y sobre todo críticas, levantarse cuando su ánimos han decaído, recuperarse aún con la falla de sus fuerzas y encontrar aliento para mantenerse firme.

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Desde las 8:00 Nathalie se alista para salir a las calles en busca de la noticia. Foto Moisés Valenzuela

"Mi hija es madre soltera y aún así no ha retrocedido, un hijo no detiene a nadie, siempre se puede superar. Junto con mi esposo hemos preparado a nuestros tres hijos, no ha sido fácil, sobre todo para Nathalie, quien ha tenido una vida agitada, ya que antes me ayudaba en el puesto de venta de tortillas, iba a la escuela o colegio y me apoyaba con el oficio de la casa, ella ha sido mi mano derecha", manifestó con orgullo doña María Ulloa.

Sobreviviendo entre la noticia

De pronto, el reloj marca ya cerca de las 8:30 am, Nathalie mira su celular, observa un chat de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (Fnamp) que indica que a las 8:45 am deben estar en las instalaciones por la presentación de un grupo de supuestos miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) capturados en la montaña de El Merendón.

Sin perder tiempo, la periodista sampedrana y su madre, quien la acompaña, inician camino hacia el canal. Al llegar a su destino de trabajo Nathalie afina los detalles de su agenda a cubrir ese día, se coloca el chaleco, toma el micrófono, apaga la computadora y sale en veloz carrera junto con su camarógrafo para reportear la noticia.

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Nathalie ejerce con hidalguía el periodismo en San Pedro Sula. Foto Moisés Valenzuela

Es así como la reportera sampedrana Nathalie Fletes inicia un día a día, sin importar cómo esté la temperatura, cómo esté la humedad, sin importar que llueva o que la violencia ande al acecho.

Ella siempre está dispuesta a buscar la noticia y contar la historia que usted mira en la televisión, pero para lograrlo, tuvo que sentir dolor, tuvo que sufrir económicamente, tuvo que soportar y sacrificar mucho para alcanzar algo que siempre anheló, ser periodista.

Opiniones

Brayan Paz, reportero de noticias de QhuboTv en la zona norte, dijo que desde hace mucho tiempo sigue y admira a Nathalie Fletes, a quien considera una gran amiga.

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Periodista Brayan Paz

"Nathalie es una gran profesional, es un ejemplo para nosotros como comunicadores, es una persona de quien he aprendido mucho, me siento orgulloso por lo que ha logrado en corto tiempo y la manera en que lo ha hecho", expresó el periodista.

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Periodista Leandro Rivera

Leandro Rivera, reportero de Canal 11 en San Pedro Sula, comentó que conoce a Nathalie desde el año 2012 cuando compartían aula de clase.

"Nathalie Fletes es una mujer aguerrida, ha destacado en el periodismo, desde que la conozco siempre le miré un temple, ha sido un pilar fundamental para toda su familia, le deseo lo mejor y sé que llegará muy lejos", indicó.

La Prensa