Honduras enfrenta la peor sequía en los últimos años

La represa La Concepción, junto con la de Los Laureles, abastece con más 70% del agua que consume Tegucigalpa, pero a raíz de la sequía su embalse está por debajo del 41% de su capacidad

Para abastecerse del vital líquido, familias la aldea Las Joyas, de Tegucigalpa, deben recorrer largas distancias.
Para abastecerse del vital líquido, familias la aldea Las Joyas, de Tegucigalpa, deben recorrer largas distancias.

Tegucigalpa.

Honduras sufre la peor sequía de los últimos cinco años como consecuencia de la escasez de agua en varias regiones del país, poniendo en peligro el abastecimiento para consumo humano y la actividad productiva, principalmente de alimentos.

La sequía se ha agravado en los últimos dos años y ha afectado “la seguridad alimentaria” de muchas familias hondureñas, especialmente en el denominado Corredor Seco, franja que abarca 174 de los 298 municipios del país, dijo el director del Instituto de Conservación Forestal, Mario Martínez, en entrevista con la agencia Efe.

“Es una crisis recurrente y va de la acumulación de eventos socioeconómicos que impactan la calidad ambiental del país y derivan en una crisis social”, subrayó.

LEA: Honduras enfrenta la peor sequía en últimos años que afecta consumo de agua

ll-agua3-120120(800x600)
La represa La Concepción presenta bajos niveles de agua.

A su juicio, el ciclo hidrológico ha sido alterado y los ecosistemas afectados como consecuencia del calentamiento global, lo que tiene en peligro los abastecimientos a la población.

Factores.

La crisis es “una realidad, tenemos en el país ciudades que la población recibe agua con intervalos de 25 a 30 días, y muchas comunidades no tienen el servicio”.

DATO
El ciclo hidrológico ha sido alterado y los ecosistemas afectados como consecuencia del calentamiento global.

La sequía ha empeorado debido a que el país tiene menos cobertura forestal, lo que conlleva la poca retención de agua, y muchos acuíferos subterráneos han comenzado a secarse, explicó.

Factores como el desarrollo urbanístico y energético, y el cambio demográfico, entre otros, disminuyen las reservas de agua y a ello se suma la crisis climática que se manifiesta en la frecuencia e intensidad de las sequías, agregó.

Eso lleva a pensar que la situación no mejorará en los próximos años, salvo que se adopten medidas necesarias, como la construcción de nuevas presas y que la población “se adapte a vivir con menos agua”, señaló.ll-agua2-120120(800x600)

ll-agua1-120120(800x600)
La escasez en varias regiones de Honduras pone en peligro el abastecimiento para consumo humano y para la actividad productiva, principalmente de alimentos. Fotos EFE. Gustavo Amado.

La escasez de agua se refleja en las colas interminables para llenar recipientes con agua procedente de camiones cisterna que a diario se observan en Tegucigalpa o en las personas que tienen que caminar varios kilómetros para lavar su ropa.

La situación se repite en otras ciudades y, según autoridades, es solo una muestra de la grave escasez de agua que afecta a los hondureños. Sofía Sánchez, una vecina de la aldea Las Joyas, camina al menos dos kilómetros diarios para llegar a un pozo y lavar su ropa.

IMPORTANTE
Las autoridades informaron que el Gobierno invertirá unos mil millones de dólares en la construcción de medio centenar de presas.

Abastecerá de agua.

Los transportistas de cisternas que venden agua que la compran en estaciones del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa) han aprovechado la crisis para duplicar el precio, mientras el Gobierno ha activado un plan para abastecer agua en algunos barrios del país.

$InserteImagen
$PieFoto

El Gobierno declaró esta semana la emergencia por la sequía y el presidente Juan Orlando Hernández pidió a bancos multilaterales una extensión del plazo de pago de los créditos contraídos por su país para invertir en la construcción de represas, tanto para el consumo humano como para la actividad productiva.

Martínez destacó que Honduras ha dejado de invertir en infraestructura básica para almacenar agua en las ciudades más grandes; aunque reconoce los esfuerzos del Gobierno al construir cosechadoras.

La Prensa